

Dos de cada tres usuarios de AMBA (el área metropolitana de Buenos Aires) registrarán una baja en su factura de marzo, según comunicó la secretaría de Energía en un comunicado.
Dos de cada tres usuarios de AMBA (63%) registrarán una baja en su factura de marzo, según detalló la Secretaría de Energía.

Las bajas se ubican en un rango de $ 1.000 a $ 25.000, dependiendo del nivel de consumo y la tarifa vigente.
Para el 37% restante, las subas son acotadas, en un rango de $ 400 a $ 5.500.
Ventajas de marzo
Esto se debe a que marzo es un mes templado y el consumo se reduce. Por eso el tope subsidiable será 150 kwh al mes (la mitad que en meses de verano), tal como estableció el nuevo esquema de subsidios SEF.
Por su parte, el aumento promedio de la tarifa de gas natural a nivel nacional será de 0.96% debido al PAU fijo anual y el bajo consumo estacional.
Las facturas de electricidad de marzo traerán alivio para el 63% de los usuarios del AMBA, que pagarán entre $1.000 y $ 25.000 menos que el mes anterior, según datos de las distribuidoras. Para el 37% restante, las subas serán acotadas, de entre $400 y $5.500.
Detrás de esta dinámica hay dos factores centrales: la estacionalidad del consumo y la aplicación del nuevo esquema de subsidios energéticos (SEF), que redefine los topes de consumo subsidiado.
Estacionalidad y nuevo tope subsidiable
Marzo es un mes de transición climática. Con menos uso de aires acondicionados, el consumo eléctrico cae respecto de enero y febrero. En paralelo, el nuevo esquema establece que el tope subsidiable baja a 150 kWh mensuales, la mitad del límite vigente durante el verano.
En términos técnicos, eso implica que cualquier consumo por encima de ese umbral se paga a tarifa plena. Sin embargo, como la demanda promedio se reduce, la mayoría de los hogares queda dentro de rangos más bajos de facturación, lo que explica que casi dos de cada tres usuarios vean una baja final en su boleta.
Impacto fiscal
La reducción del tope subsidiable forma parte de la estrategia oficial de contención del gasto en subsidios energéticos. Al acotar el volumen con cobertura estatal en meses de menor demanda, el Tesoro limita transferencias sin aplicar aumentos nominales significativos en las tarifas.
Para el Gobierno, la estacionalidad juega a favor: permite avanzar en la recomposición de precios relativos y en la reducción de subsidios sin que el impacto en las facturas sea generalizado.
















