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De manera inesperada, y tras un anuncio que parecía confirmado, el Gobierno dio marcha atrás con la aplicación del nuevo índice de inflación con canasta actualizada. El lanzamiento de la nueva metodología estaba previsto para el próximo martes 10 de febrero, día en el que el INDEC dará a conocer los datos de aumentos de precios de enero.
La medida desató una polémica que derivó en la salida del director del organismo estadístico, Marco Lavagna, y dejó a la metodología para medir el Índice de Precios al Consumidor (IPC) en el centro del debate público. Al mismo tiempo, distintos economistas cuestionaron el accionar del Gobierno y advirtieron por el impacto que puede tener en la credibilidad del INDEC.
A esas voces críticas se sumó Juan Carlos de Pablo, conocido por ser uno de los analistas que más escucha Javier Milei. En diálogo por Radio con Vos, el especialista no dudó en calificar la decisión oficial como una “torpeza” y sostuvo que “no se entiende” la postergación del nuevo instrumento.
“Estamos frente a una torpeza que se corregiría rápidamente. El orden causal es la decisión por parte de alguien, no sé quién fue, de decir ´seguimos con el viejo IPC y la vieja canasta´. Eso precipitó la renuncia de Marco Lavagna. La verdad es que si me falta algún dato, que aparezca“, aseguró.
Y añadió: “De esto se venía trabajando hace varios meses y en todas las mediciones con la tasa de inflación vieja y la nueva canasta, la diferencia de una o dos décimas porcentual, en un país donde la tasa de inflación es 2,5% mensual. Así que no se entiende”.
“Les sugeriría...”: la receta que le recomendó De Pablo al Gobierno por la polémica en el INDEC
Luego de calificar la controversia como “un batifondo político”, De Pablo fue contundente sobre qué debe hacer el Gobierno en el corto plazo: “Esto se corregiría diciendo ´ponemos en funcionamiento el nuevo IPC, se terminó, Lavagna se fue a su casa y asumió el número dos“.
Para el economista, la gestión de las estadísticas debe ser tan rutinaria y técnica como “cambiar una lamparita que se quemó en una casa”.

Respecto a las preocupaciones sobre si el cambio de índice podría generar reclamos legales por parte de los tenedores de bonos indexados, De Pablo se mostró escéptico. En ese sentido, argumentó que la historia económica mundial muestra que las revisiones de cuentas nacionales son procesos habituales y que, si la diferencia técnica es mínima, el impacto en los contratos debería ser manejable sin derivar en mayores conflictos.
En un repaso histórico, comparó la situación actual con la reforma del PBI en la época de Arturo Frondizi. Recordó cómo el cambio en las ponderaciones permitió reflejar sectores que antes no existían o tenían poco peso, como el petróleo y la industria automotriz. De esta forma, sugirió que la estadística debe adaptarse siempre a la realidad económica del momento.
Por eso, reiteró: “Desde el punto de vista de la acción, sugeriría poner el nuevo índice de precios en funcionamiento y chau”.















