Cientos de personas homenajearon el sábado por la tarde aAlberto Nisman en el acto que se desarrolló en la plaza Vaticano, en cercanías de Tribunales,a cinco años de la muerte del fiscalque investigaba el atentado a la AMIA.

De la convocatoria, que fue difundida por redes sociales, participó su madre, Sara Garfunkel, algunos dirigentes de la oposición como Hernán Lombardi, Patricia Bullrich y Waldo Wolff. En cambio, no estuvo Sandra Arroyo Salgado, la ex esposa del fiscal.

En el acto no participó la Delegación de Asociaciones Israelitas Argentinas (DAIA), pero estuvieron la diputada por Cambiemos, María Luján Rey, y el ex secretario de Derechos Humanos, Claudio Avruj, quien dijo en declaraciones a la prensa que "necesitamos seguir abonando la democracia" y destacó que "este tipo de encuentros de la gente reclamando justicia, son muy importantes".

Los manifestantes portaron banderas argentinas, algunas con cintas negras, y carteles con reclamos de "justicia" por la muerte del fiscal y leyendas como "Argentina tiene hambre de democracia".

Como se esperaba, en el acto hubo fuertes críticas a Cristina Kirchner y Alberto Fernández, a quienes se acusó de haber pactado una candidatura "a cambio de impunidad". El documento, cuyos párrafos fueron leídos por distintas personas, tuvo como eje central reafirmar que la muerte de fiscal "no fue un suicido, sino un magnicidio".

"Nadie en la Argentina puede darse el lujo de interpretar la muerte del Fiscal Alberto Nisman según su ocasional conveniencia política o el cargo que circunstancialmente ocupe. Quien piense que el sillón de Rivadavia tiene el poder de hacer cambiar la verdad; quien crea que la verdad puede escribirse y cambiarse a conveniencia no es más que un aliado de la mentira y cómplice de los culpables. Por eso hoy aquí decimos: Justicia Perseguirás. No fue suicidio, fue un magnicidio", señaló una de las personas que leyó el documento.

Precisamente en el discurso se aludió al binomio presidencial, al que se acusó de querer desmontar la causa de mayor envergadura política que pesa sobre la actual vicepresidenta: la del magnicidio que ayer cumplió 5 años impune.

Los puntos más salientes del documento