La pandemia y la crisis le recortaron a la recaudación más de $ 500.000 millones

La cifra se desprende de la diferencia del dato final de 2020 con respecto a las previsiones que tenía la Oficina del Presupuesto del Congreso (OPC) a fines de 2019. Esta 'privación' de ingresos explicaría el 30% del déficit fiscal primario.

La recaudación de todo 2020 totalizó $ 6,635 billones y fue un 32,1% superior a la de 2019, con lo que el deterioro teniendo en cuenta la inflación fue de 3%, aunque esta sangría no termina de ilustrar el golpe que significó el coronavirus, la cuarentena de más de 200 días y la consiguiente crisis económica a lo embolsado por la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP).

Si el dato final de 2020 se contrasta con las principales proyecciones de fines de 2019 la sangría es mucho mayor, teniendo en cuenta que la considerable suba presión tributaria de la mano de la Ley de Solidaridad y de la anulación de ciertas rebajas impositivas que había impulsado el gobierno de Mauricio Macri a fines de 2017.

Son $ 509.103 millones (-7,1%) menos que ingresaron al Fisco con respecto a las previsiones que había realizado la Oficina de Presupuesto del Congreso (OPC) que apuntaban a una recaudación de $ 7,144 billones el 28 de diciembre, con la Ley de Solidaridad que elevó la presión tributaria ya sancionada, pero sin que nadie imaginara que el virus chino provocaría la mayor recesión de la historia argentina.

Debido a que el déficit fiscal primario estimado para todo el año ronda los $ 1,875 billones (casi 7% del PBI) según el relevamiento de expectativas macroeconómicas (REM) del Banco Central (BCRA) de diciembre, esta 'pérdida' de ingresos explicaría casi un 30% del rojo en las cuentas públicas de 2020.  

Los mayores impactos los sufrieron los impuestos vinculados a la actividad económica, dadas las severas restricciones que tuvieron lugar desde marzo hasta noviembre, aunque algunas persisten de forma flexibilizada, como el Impuesto al Valor Agregado (IVA) y el impuesto a los Créditos y Débitos, más conocido como impuesto al cheque.

El IVA embolsó $ 1,9 billones, un 16,8% menos que los pronósticos de diciembre de 2019, lo que refleja el bajón de la actividad económica, mientras que el impuesto al cheque captó 13% menos de lo que la OPC auguraba en sus proyecciones.

En aquella oportunidad la OPC no había realizado una previsión para el impuesto PAIS, que había sido ideado para desincentivar el turismo y la consiguiente demanda de dólares que implica, pero que terminó siendo uno de los puntales de los ingresos fiscales en la etapa más dura de la cuarentena al totalizar los $ 134.971 millones.

El otro impuesto que aumentó significativamente su recaudación fue Bienes Personales, que en diciembre de 2019 se esperaba que embolsaría $ 49.679 millones, terminó captando $ 207.382 millones. El resto de los impuestos terminó con un desempeño mucho peor que el previsto.

En tanto, el Impuesto a las Ganancias recaudó $ 1,467 billones, un 8,8% menos que lo proyectado inicialmente, y los derechos de exportación percibieron un 10,8% menos. Los derechos de importación son los únicos que terminaron en una cifra similar a la prevista en diciembre de 2019, al totalizar solo 1% más.

De todas formas, la privación de ingresos del Fisco terminó siendo menor a la que se esperaba a fines de julio, en medio del fragor de la cuarentena, cuando la OPC proyectó que en el año la recaudación alcanzaría $ 6,3 billones y la 'pérdida' rondaría los $ 840.000 millones.

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