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Argentina atraviesa una etapa de transformación de su matriz productiva, impulsada por el desarrollo de sectores estratégicos como la minería, el petróleo y el gas. La expansión de proyectos en Vaca Muerta, el crecimiento de la actividad minera en el NOA y el desarrollo de nuevas operaciones industriales generan una demanda creciente de infraestructura, logística y servicios especializados. En ese escenario, Grupo L consolida su posicionamiento como proveedor integral para industrias que requieren continuidad operativa en entornos geográficos y climáticos desafiantes.

A través de su unidad especializada GL Support Sitios Remotos, marca de Grupo L especializada en brindar soluciones de alimentación, hotelería, limpieza, lavandería, mantenimiento, logística y obras, se ha convertido en un socio fundamental para operaciones onshore y offshore, acompañando a empresas de minería, energía y oil&gas.

Una operación preparada para entornos de alta exigencia

Actualmente, GL Support Sitios Remotos cuenta con más de 32 sitios operativos y 600 colaboradores pertenecientes a las comunidades en las que están operando. Durante 2025, la unidad sirvió más de 283.000 comidas por día en campamentos, una dimensión que refleja la complejidad de una operación que requiere planificación logística, transporte de insumos y coordinación de equipos en distintas regiones del país.

Detrás de cada servicio existe una estructura multidisciplinaria que combina experiencia gastronómica, conocimiento logístico y formación técnica. Nutricionistas, especialistas en seguridad e higiene y profesionales de distintas áreas participan en el diseño de soluciones adaptadas a las necesidades de cada industria, contemplando desde los requerimientos nutricionales y el gasto calórico de los trabajadores hasta las condiciones de abastecimiento y los protocolos sanitarios.

En los sitios remotos, la continuidad operativa depende de múltiples variables como la trazabilidad de los alimentos, la planificación de envíos con meses de anticipación, la disponibilidad de insumos, la logística y la capacidad de responder ante condiciones climáticas adversas o dificultades de acceso. Gestionar esta complejidad desde el inicio, con proveedores y colaboradores locales que conocen el territorio, resulta clave para que las inversiones puedan concretarse y mantenerse en el tiempo.

Experiencia minera y conocimiento del territorio

La trayectoria de Grupo L en la industria de oil&gas es uno de los pilares de su posicionamiento. En Catamarca, por ejemplo, la compañía lleva más de 20 años acompañando algunos de los proyectos mineros más importantes de la provincia, con experiencia en la prestación de servicios en campamentos y operaciones de alta exigencia. En Salta, uno de los principales focos del litio en el país, la empresa trabaja hace más de 12 años y participa de una actividad que atraviesa una fuerte etapa de expansión.

Sebastián Lusardi, CEO de Grupo L, Milagro Ramon, dueña de Delight, Marcelo Delbarba, Director de Negocios y Ezequiel Gómez Berard, Director de Operaciones.
Sebastián Lusardi, CEO de Grupo L, Milagro Ramon, dueña de Delight, Marcelo Delbarba, Director de Negocios y Ezequiel Gómez Berard, Director de Operaciones.Servicios Atlánticos

“En las provincias donde trabajamos encontramos empresas que conocen el territorio, sus particularidades y las necesidades de cada operación. Integrarnos con esos proveedores es estratégico, porque nos permite fortalecer la capacidad de respuesta, desarrollar la economía local y construir modelos de colaboración en los que cada parte aporta sus capacidades”, explica Marcelo Delbarba, director de Desarrollo de Negocios, Relaciones Institucionales y Comunicación de Grupo L.

Un ejemplo de este formato de trabajo es la alianza que recientemente Grupo L estableció en Salta con Delight Alimentación, una PyME gastronómica con 20 años de trayectoria en el mercado provincial. La colaboración permite combinar la experiencia y el conocimiento local de la empresa, liderada por Milagro Ramón, nutricionista especializada en viandas saludables y personalizadas, con la estructura y capacidad operativa de Grupo L para responder a las demandas de operaciones de mayor escala.

“Una operación minera puede requerir un volumen de viandas de hasta 800 comensales, que hoy supera nuestra capacidad. Tenemos que pensar cómo crecer para poder acceder a nuevos clientes, pero cuidando al mismo tiempo la calidad y el servicio que ya brindamos. Ese equilibrio es uno de los principales desafíos que tenemos como empresa local” explicó Milagro Ramón, fundadora de Delight Alimentación, y sumó: “En campamentos a más de 3.000 metros de altura, la continuidad operativa es fundamental desde la cadena de frío hasta el stock de alimentos, por posibles cortes de suministros o condiciones climáticas adversas. Por eso también es importante mirar a socios de mayor escala, que puedan aportar estructura y capacidad operativa para acompañarnos cuando los volúmenes empiezan a crecer. Para nosotros, este tipo de alianzas es una manera de ampliar nuestras posibilidades sin dejar de hacer foco en aquello que sabemos hacer y en el vínculo que construimos tanto con nuestros propios proveedores locales como con nuestros clientes, integrando a Grupo L en ese mismo círculo”.

Desarrollo local e impacto en las economías regionales

El crecimiento de las industrias estratégicas y políticas públicas que lo incentivan, como el RIGI, también generan oportunidades para las economías de las regiones donde se desarrollan los proyectos. A través de programas como COMPRE PyME, Grupo L integra a pequeñas y medianas empresas a su cadena de productividad, para abastecer las operaciones locales. En 2025, el 48% de sus compras se canalizó con emprendedores y cooperativas de diferentes puntos del país, consolidando el vínculo con las comunidades e impulsando el crecimiento económico en las zonas en las que está presente. Este enfoque no solo potencia a las PyMEs y emprendimientos independientes, sino que también contribuye a mejorar la eficiencia operativa y a reducir el impacto ambiental.

Esta estrategia se complementa con rondas de proveedores y programas de capacitación y formación de empleos destinados a las comunidades. Durante 2025 se realizaron talleres de cocina segura en Río Grande, Tierra del Fuego; buenas prácticas de manufactura en Chinchinales, Río Negro; inglés turístico en Iglesias, San Juan; y formación en hotelería y gastronomía en Santa María, Catamarca, por mencionar algunas.

“Para nosotros, crecer también implica generar impacto positivo en cada territorio donde operamos. Queremos que ese crecimiento sea compartido con las comunidades en las que estamos, y por eso trabajamos permanentemente para desarrollar proveedores locales, crear empleo y mayores oportunidades de inclusión sociolaboral, y para reducir el impacto ambiental, un enfoque de triple impacto que ha estado en el ADN de Grupo L por más de 40 años”, señaló Lusardi.

Una estrategia de expansión con mirada federal

El crecimiento de industrias como la energía, la minería y el offshore proyecta una demanda sostenida de servicios especializados en todo el país. En este contexto, Grupo L avanza con un plan de expansión territorial orientado a mejorar la eficiencia operativa, reducir distancias logísticas y fortalecer su cercanía con los clientes.

Con una estructura consolidada, experiencia en entornos de alta complejidad y una estrategia centrada en la innovación y el desarrollo local, Grupo L se posiciona como un socio estratégico para acompañar el crecimiento de las industrias que están redefiniendo la matriz productiva argentina.