ESCENARIO

Un barco sin timón y algo aún peor: sin Capitán

En octubre de 1900 en el puerto de Sebastopol fue botado el acorazado Potemkin. Este gigante de la flota rusa pasaría a la historia por haber dado lugar a la sublevación contra los oficiales de la armada zarista. La masacre ocurrida en el puerto de Odessa en 1905 inspiró a Sergei Eisenstein, quien estrenó en Moscú años más tarde una obra maestra del cine: "El acorazado Potemkin".

Lejos del mar Negro, en el Rio de la Plata el gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, junto con la candidata a diputada del oficialismo en ese distrito, Victoria Tolosa Paz, participaron del acto de botadura de un barco en Ensenada. Como signo de los tiempos el barco no tenía timón, ni hélice, ni propulsión, es decir le faltaba el motor.

Como reconoció el propio Ministro de Defensa, Jorge Taiana: "Hemos botado un esqueleto". Pusieron a flote un barco que en esas condiciones irá a la deriva y con serio riesgo de hundirse.

Una triste metáfora del gobierno argentino.

Como en el Plan "platita" de Daniel Gollán, el oficialismo intenta retomar la iniciativa luego de sufrir una "catástrofe política" como describió Cristina Kirchner el resultado electoral del 12 de septiembre. Hay que repartir billetes, inaugurar obras y realizar la mayor cantidad de anuncios posibles de acá al 14 de noviembre.

Como en el caso del barco sin timón, el jefe de gabinete, Juan Manzur, llevó al presidente Alberto Fernández y a medio gabinete nacional a inaugurar una fábrica de chacinados en la provincia de Tucumán. La planta que estará operativa recién en un año, generará, con suerte, entre 10 y 20 puestos de trabajo y una inversión de u$s 650.000. Sin duda el puntapié inicial del desarrollo futuro de Argentina.

Estamos asistiendo inexorablemente a un proceso de descomposición de la fuerza política gobernante.

El "golpe blando" del que habló la candidata Victoria Tolosa Paz se da puertas adentro de la coalición. Un simple repaso por los últimos acontecimientos y declaraciones públicas lo exponen.

Los fuertes contrapuntos entre Sergio Berni y Aníbal Fernández con un tema tan delicado como la seguridad como telón de fondo. La bochornosa respuesta del presidente Alberto Fernández a la gobernadora Arabela Carreras cuando le pidió ayuda para evitar la violencia pseudo mapuche en Río Negro y éste se la negó. La Cámpora contra el Ministro de Economía Martin Guzmán, con cantito incluido: "Esta deuda no la vamos a pagar, con el hambre de la gente no se jode nunca mas". Los audios de la diputada Fernanda Vallejos insultantes contra el Presidente de la República, la más suave que le dijo fue "mequetrefe" y "ocupa". La intervención al gobierno de Axel Kicillof en la provincia de Buenos Aires por parte de Martin Insaurralde.

Y, por sobre todo ello, lo más trascendente, la fractura irrevocable del vínculo entre la vicepresidenta Cristina Kirchner y el presidente Alberto Fernández.

Juegan con fuego, los indicadores económicos y sociales de la Argentina son penosos. Extraño caso de un país que involuciona, retrocede, se desmoderniza año tras año.

El Gobierno nos somete a una degradación institucional inaceptable.

La semana pasada, la Argentina se abstuvo en una votación de la OEA que exige la inmediata liberación de los presos opositores al régimen de Daniel Ortega y su esposa Rosario Murillo en Nicaragua. La posición del gobierno argentino fue justificada bajo el argumento de que Nicaragua enfrenta en el mes de noviembre un proceso electoral, y que por lo tanto la resolución de la OEA resulta "improcedente y extemporánea". Argumento sumamente endeble.

Más procedente que nunca pedir la liberación de los presos políticos a un mes de la elección, son precisamente los candidatos opositores los que están encarcelados e impedidos de participar del proceso electoral.

No sorprende: el gobierno argentino optó por la "no injerencia en los asuntos internos de Cuba" luego de la violenta represión contra los ciudadanos cubanos en la última manifestación del mes de Julio. La más importante que recuerde la isla desde el "Maleconazo" en 1994. En una reciente entrevista, el presidente Alberto Fernández dijo al ser consultado sobre las violaciones a los derechos humanos en Venezuela: "Ese problema en Venezuela poco a poco fue desapareciendo".

Tampoco dudó nuestra Cancillería en condenar "el uso desproporcionado de la fuerza" por parte del Estado de Israel sin decir nada del grupo terrorista Hamas. Y parece haber dejado claro de qué lado está en el conflicto desatado por la violencia pseudo mapuche en el sur que atenta contra la propiedad privada y la integridad física de sus habitantes.

Este barco no solo carece de timón, tampoco encuentra un Capitán.

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Comentarios

  • OPMA

    Osvaldo Paulino Moldes Acuña

    Hace 9 segundos

    Gobierno de FARSANTES.

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  • VG

    Victor Gauna

    Hace 3 días

    SEÑORA UD CAMBIO DE BARCO (o bando) VARIAS VECES, como se lo dijo en un reportaje un ex juez y no lo desmintió. Ud lanza eufemismos destituyentes en beneficio de su nuevo patrón en canal LN+ . Su falta de respeto asombra, se ve que desea trepar rapido, a la misma velocidad que cae su credibilidad.

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  • RM

    reinaldo medina

    Hace 4 días

    El barco esta lleno de faltantes, y los que asistieron a la botadura son decapitados sin cerebro.

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    • VG

      Victor Gauna

      Hace 2 días

      solo agrede quien carece de argumentos razonables

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