Opinión

Tres claves para los procesos de reclutamiento en épocas de incertidumbre

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El escenario político y económico del país resulta desafiante para los candidatos y las candidatas que están inmersas en un proceso de selección.

También para las empresas que necesitan incorporar perfiles profesionales en el marco de un escenario social incierto como el actual (que eventualmente podría no calmarse tras las elecciones).

Los contextos con alto dinamismo, pocas certezas y elevados niveles de inquietud, pueden incorporar gran preocupación, dudas y estrés en las personas, lo cual no es habitual en momentos de equilibrio y cierta previsibilidad.

Todo esto interfiere en la toma de decisión de los y las profesionales ante nuevas oportunidades laborales.

Por ello, los consultores y las consultoras de empleo debemos acompañar a los y las postulantes y a las compañías contratantes, a navegar por aguas turbulentas, como lo suelen hacer los mejores pilotos en tormentas.

Se trata de un proceso en el cual es importante tener en cuenta algunas recomendaciones que permitirán transitarlo de la mejor manera posible:

1. Generar espacios de conversación 

Esos espacios deben apuntar a disuadir dudas y aportar perspectivas de realidad a las candidatas y los candidatos involucrados en procesos de reclutamiento.

La mente de muchos postulantes hoy en día suele estar anudada como un revoltijo de lana mal ovillado.

Un Gerente Industrial, una Jefa de Producción o un Ingeniero o Ingeniera de Procesos comparten las mismas preocupaciones y están igualados en la atención que prestan al valor del dólar y la suba de la inflación.

También en el incremento en la cuota de los colegios, el reiterado aumento de la medicina prepaga, las posibilidades de vacacionar este verano, y la incertidumbre sobre las políticas laborales y económicas del próximo gobierno.

Estas preocupaciones hacen que la madeja de pensamientos negativos se enrede cada vez más y obstruya la toma de decisiones de las personas frente a nuevas alternativas de trabajo.

En este contexto, el llamado de un headhunter ofreciendo una mejor posibilidad laboral resuena a perder el tiempo. Pero en realidad, lo que se está ofreciendo podría ser superador a la situación actual del profesional. ¿Por qué no escuchar la propuesta?

Por ello, recomendamos a los y las postulantes escuchar las oportunidades laborales que se les presenten, eligiendo un ambiente propicio y condiciones confortables.

Por ejemplo, buscando un horario cómodo y un lugar agradable, para evaluar con total conciencia acerca de las posibilidades de crecimiento profesional que se pueden hallar en el nuevo proyecto ofrecido, versus la realidad actual.

Un escenario propicio podría ser tomando un café, luego de hacer ejercicio o durante un paseo por el parque. Cualquier momento que conecte con el aquí y ahora puede ser el mejor escenario para conversar con el consultor de empleos sobre el proyecto que tiene para ofrecer.

Eventualmente, si la comunicación se produce en el ámbito laboral, la sugerencia es buscar una sala privada, sin computadora ni mayores distracciones.

Estar con conciencia plena y en modo ‘aquí y ahora' permite llegar con menos prejuicios y sin ruido mental a la conversación con el profesional de empleos.

Si se decide avanzar en el proceso, seguramente el proyecto resulte interesante, aunque pueden aparecer más dudas para resolver.

2. La instancia de la carta de oferta

¿Qué hacer si se llega a la instancia de recibir la carta oferta con titubeos o posibilidades de retención en el trabajo actual?

La sugerencia es hablar con el consultor o la consultora de empleos sobre las vacilaciones que se tengan en relación a beneficios, posibilidades de crecimiento, salarios fijos y variables, entre otras cuestiones que forman parte de la toma de decisión para emprender un nuevo rumbo laboral.

Seguramente el consultor podrá acompañar al candidato/a, ofreciéndole mayores precisiones sobre sus dudas o facilitándole información para ampliar su campo de conocimiento sobre la nueva oportunidad. Y de este modo, permitirle poder avanzar con mayor seguridad.

En este punto, no hay preguntas equivocadas. En todo caso, hay interrogantes que podrían tener que reformularse para que no resulten stoppers en el proceso.

¿Cómo se debe preguntar? No es lo mismo preguntarle al Gerente de RRHH de la organización a la que aspiro ingresar: "¿Cuántos días de home office tengo?", que indagar en la entrevista con la gerencia de Empleos diciendo: "Me gustaría que podamos profundizar en la política que tiene la compañía respecto al trabajo hibrido".

Por ello, es central compartir con el headhunter las dudas que se tengan, a fin de poder recibir una guía sobre cómo preguntar y actuar para despejar dudas de una manera precisa y con alto impacto.

3. La contraoferta de retención

¿Cómo reaccionar y gestionar frente a una oferta de retención por parte del actual empleador, cuando un profesional se encuentra inmerso en un proceso de selección y manteniendo entrevistas con otra empresa?

Las contraofertas de retención no llegan nunca en el momento indicado y muchas veces son consideradas un parche que prolonga en el tiempo una relación que no tiene futuro.

Una propuesta de retención que involucre un mayor salario, incluso podría ser nociva, ya que las remuneraciones en contextos inflacionarios pierden rápidamente su valor.

Algunas de las preguntas para plantearse con los postulantes en ese momento, y con el objetivo de clarificar una decisión sobre su futuro laboral, podrían ser:

- ¿Por qué la oferta no llegó antes de tomar la decisión de hacer un cambio?

- ¿Éste dinero que se estaría recibiendo cubre las expectativas de desarrollo a futuro en la compañía?

- ¿Cuántos meses más tendría que haber esperado en su actual trabajo el profesional, para percibir la nueva remuneración propuesta, si no hubiera mencionado su intención de irme de la compañía?

- ¿En el trabajo actual se cuentan con los mismos beneficios que se proponen en el nuevo proyecto?

- En el estilo de vida actual de cada persona, ¿estos beneficios se consideran atractivos?

Las respuestas a estos interrogantes permitirán realizar un análisis en perspectiva de la situación, y orientarán para una mejor toma de decisión.

Una comunicación abierta con los headhunters

Aún en episodios de incertidumbre como los que se están viviendo actualmente en la Argentina, habilitar conversaciones con un headhunter puede acercar a los y las postulantes a una posición mejor de la que tienen.

Además, ofrecerá la posibilidad de recibir mayor información sobre el mercado laboral, para ampliar el esquema referencial de cada profesional, sobre lo que sabía hasta el momento de su rol o la industria en la que se desempeña.

Por todas las razones expresadas, animo a quienes se encuentren inmersos en un proceso de selección a habilitar esa charla para mejorar sus oportunidades laborales.

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