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Menos impuestos para el desarrollo de la industria nacional

El actual Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones (RIGI), incluido en el Proyecto de Ley Bases tratado en el Senado, necesita ser modificado para no generar una desventaja competitiva con la industria nacional, que hoy tiene una presión tributaria de más del 55%, y no perjudicar su desarrollo y su capacidad de generar valor.

En primer lugar, es importante aclarar que no hay dudas que es necesario generar incentivos para atraer inversiones en sectores vinculados al aprovechamiento de recursos naturales, tales como el sector energético, que impulsen el desarrollo y crecimiento del país y además generen un aumento en las reservas de divisas que nos permita equilibrar la macroeconomía y mejorar la capacidad de financiamiento.

Sin embargo, uno de los principales problemas del actual proyecto es la libre importación de maquinaria, incluso usada, materiales y equipamiento sin ningún tipo de arancel, que genera una desventaja competitiva con la industria nacional que hoy se encuentra fuera de cualquier régimen de incentivos y exenciones impositivas, y paga actualmente los impuestos más altos del mundo. El dato surge del Banco Mundial, que a través de su programa de investigación analizó un caso testigo de una PyME, y ubicó a la Argentina como el país con mayor cantidad de impuestos desde el 2015.

En ese sentido, el Gobierno prometió una baja generalizada de impuestos, que es absolutamente indispensable y que el actual proyecto de ley no contempla. Y si se aprueba sin ninguna modificación, la industria local deberá competir contra los productos importados pagando aranceles y los altos impuestos del sistema tributario argentino. Esto resulta en un fuerte desincentivo para el desarrollo local y pone en riesgo a la industria preexistente que cuenta con capacidad de producción para proveer a esas empresas que decidan invertir para la extracción de recursos naturales.

Otro aspecto que debería revisarse es el marco jurídico, ya que con el actual proyecto, en caso de surgir algún litigio, el mismo debería resolverse en el CIADI, cosa que en el pasado ya ha resultado siempre desfavorable para nuestro país.

Para avanzar y lograr tener un modelo de desarrollo sostenible, tenemos que replicar modelos exitosos aplicados en otros países como Alemania, Estados Unidos, Corea del Sur, Brasil e Israel, que cuentan con un esquema de proveedores locales, que permiten potenciar su desarrollo tecnológico e industrial. O el de países como Canadá, Australia, Noruega, que utilizaron sus materias primas para mejorar sus capacidades de producción.

Desde la Cámara de Industriales Fundidores de la República Argentina, sabemos por experiencia que nuestras PyMEs tienen la capacidad de innovar e integrarse al mundo y generar más empleo. Para ello es necesario bajar los impuestos y generar más incentivos para la cadena de valor local, que permita a la industria nacional competir e impulsar un crecimiento sostenido de nuestro país.

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