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La inflación sube fuerte en el país donde sobran pesos y faltan dólares

Hace exactamente un año y un mes el Gobierno enviaba al Congreso el Presupuesto 2021. En el mismo se establecían dos datos menores a lo que resultaron: un crecimiento de 5,5% y una inflación de 29%.

Con el primer dato se puede decir que el Gobierno fue cauto, que estableció un piso de crecimiento después de la brutal caída ocasionada por la pandemia y la cuarentena de 2020, y que de alguna manera sabía que, salvo otra situación impensada, era imposible que la economía no rebotara. De todos modos, la economía crecerá bastante más que lo proyectado en el Presupuesto 2021. La última estimación oficial habla de una suba de 8% para el año.

El otro dato que se estimó mal fue el de la inflación. A esta altura no sorprende a nadie, pero ya en enero se sospechaba que iba a ser muy difícil tener una inflación de 29%. Bastaron siete meses para consumir el número arriesgado en el Presupuesto.

El ministro de Economía, Martín Guzmán, repite siempre una frase que muchos de sus colegas e incluso empresarios empiezan a tomar como propia: que la suba de precios es multicausal. Pero que sea multicausal o que el Presupuesto 2021 no podía contemplar (porque aún no había indicios de que suceda) una suba de los precios de las commodities, no parece ser suficiente para contabilizar una inflación de cerca de 20 puntos porcentuales más para este año.

El dato de inflación de ayer vuelve sobre lo mismo y preocupa. De hecho, los precios volvieron a subir luego de cinco meses consecutivos de descensos. La de septiembre fue de 3,5%. Así, la medición anualizada trepó al 52,5%, en medio de la preocupación oficial.

"La inflación de septiembre parece que viene arriba de 3% y lo que vi de octubre tampoco es bueno", admitió pocas horas antes del anuncio del INDEC, el flamante secretario de Comercio Interior, Roberto Feletti, para luego comunicar el congelamiento de precios de más de 1200 productos.

Con el resultado de septiembre, el indicador interrumpió una racha declinante iniciada en abril, cuando la inflación había sido del 4,1% contra el 4,8% de marzo.

Luego, se registraron las siguientes variaciones mensuales: mayo, 3,3%; junio, 3,2%; julio, 3,0% y agosto, 2,5%, en este último caso un punto por debajo de septiembre. Según la información oficial, la división de mayor incremento en septiembre fue Prendas de vestir y calzado (6,0%). El incremento en Alimentos y bebidas no alcohólicas (2,9% contra 1,5% del mes anterior) fue la de mayor incidencia en todas las regiones y el que tiene más impacto en los sectores de menores recursos, según datos del Indec que reprodujo la agencia NA.

La pelea contra la inflación, es dura, desigual, pero castiga más a los que menos tienen.

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