Zoom Editorial

Inflación alta y posibles nuevas paritarias, el combo a resolver por el Gobierno

En un mundo globalizado, un país donde faltan dólares genuinos es un país pobre, o al menos, empobrecido. Tampoco es rico un Estado que tiene los dólares porque se endeuda para no crecer. La Argentina de ayer o la Argentina de hoy entra en alguna de estas calificaciones.

Tampoco son lógicos, desde el punto de vista económico, los salarios pagados en dólares de los '90, cuando un sueldo en moneda dura de un argentino se podía equiparar a uno de un trabajador del mismo rubro estadounidense o europeo. Vale la aclaración, no se puede equiparar si se es menos competitivo.

A 20 años de caída la convertibilidad, que ató la moneda local al dólar estadounidense durante una década, los salarios de los trabajadores se depreciaron con tanta fuerza que quedaron lejos de los sueldos de los obreros y ejecutivos del primer mundo. Tan lejos, que hoy los sueldos de la región son más altos que los que cobra un argentino.

En este contexto, y con una inflación galopante que no da respiro, la situación se torna cada día más compleja de resolver. Ejemplos sobran. El año pasado, con una caída de 10% del Producto Bruto Interno (PBI), la inflación rondó el 30%. Este año, cuando la proyección es un crecimiento del 8%, la suba de precios estimada por los privados y asumida por el Gobierno está en el orden del 50%. La inflación de la Argentina en un mes hace tiempo que muchos países la tienen en el año. Es cierto que hoy que el principal socio comercial de la Argentina, Brasil, tiene la mayor inflación en 25 años, y que los números de Estados Unidos también son más altos de los preferidos, pero en ninguno de los dos casos, existe el problema inflacionario de la Argentina.

La inflación es multicausal, dijo el ministro de Economía, Martín Guzmán, una palabra que logró poner de moda y que muy pocos economistas le discuten. La inflación va a subir por emisión monetaria, suba de tarifas y aumentos salariales, repite cada vez que puede otra fuente en off del propio Gobierno.

En esta última instancia es donde entra en juego la dicotomía oficial. Si la idea es recuperar el poder adquisitivo y que la suba de los salarios le ganen a la inflación, está claro que los salarios van a tener que subir más del 50% en este año. Pero si esto sucede, ¿la inflación se quedará clavada mientras sube la demanda por la recuperación del poder adquisitivo? La inflación seguro es multicausal, ¿pero los propios del Gobierno que creen que también colaboran las paritarias en la suba de los precios, no tienen razón?

En época de elecciones y después del resultado de las PASO, tal vez el Gobierno se decidió en ponerle más plata en el bolsillo a la gente y pelearle a la inflación con herramientas como el congelamiento de precios. Al menos esa es la foto de hoy.


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