Zoom editorial

El margen de Milei y Caputo para bajarse del ómnibus y no perder la ruta

"La diferencia entre un genio y un loco es el éxito". La frase con la que el presidente Javier Milei responde a quienes rechazan su proceder, puede servir de marco para entender la reacción del jefe de Estado y el ministro de Economía, Luis Caputo, tras el frustrado paso de la ley Ómnibus por Diputados.

Pese a que el megaproyecto que planteaba establecer las bases del Gobierno volvió a foja cero, tanto Milei como Caputo buscaron dar señales de "éxito" político y económico, con la intención de sostener expectativas y evitar la pérdida de credibilidad ante un empresariado que mostró su incertidumbre y un mercado que reaccionó con señales de pesimismo.

El mandatario se encargó de señalar que su intención política era exponer a la "casta" y "despertar leones" para que el año próximo vuelvan a votar a su fuerza y, entonces sí, pasar con éxito su plan de reformas pro mercado por el Congreso. En definitiva, utilizar la batalla parlamentaria para ratificar ante sus votantes los argumentos que lo llevaron a la Presidencia y buscar respaldo en la sociedad, sin tener que pasar por un inconducente plebiscito que pondría en riesgo ese capital, ya que al no ser vinculante, carecería de efecto.

"La coyuntura la tenemos bajo control", señaló, mientras su ministro se encargaba de remarcar que el 75% de lo planificado estaba por fuera de la ley e, inclusive, parte de lo incluido ya había sido reemplazado.

Caputo sostuvo que se encuentra revisando un ejercicio que replica por dos meses el retroceso de 5 puntos que registró la inflación en enero, para alcanzar en marzo un dígito, una posibilidad que las consultoras privadas proyectan recién para el segundo semestre por al aumento de tarifas, naftas, colegios y prepagas, entre otros, que ya comienzan a aplicarse o están por venir. Pero, sobre todo, anunció que ya sin ley se alcanzó el equilibrio financiero el mes pasado y que la falta de suba de retenciones se compensa con el aumento en el impuesto a los combustibles.

El ministro cuenta con el calendario a favor pero no por mucho tiempo. El primer bimestre, aún en años deficitarios, suele arrojar, al menos, superávit primario, recuerdan los especialistas. Y tanto el incremento del impuesto país, pretendido por los gobernadores, como el efecto de la devaluación para elevar los ingresos por derechos de exportación han contribuido a ello. 

Pero cuanto más demore en tratarse un paquete fiscal y se extienda la licuación inflacionaria, mayor será el esfuerzo necesario en los meses subsiguientes para alcanzar el déficit cero y más se ampliará la brecha cambiaria, lo que complicará una unificación necesaria para salir del cepo, como plantea Milei para mitad de año, estabilizar la economía y recuperar el crecimiento. El resultado que marcará si el proceso fue exitoso.

Temas relacionados
Más noticias de Javier Milei
Noticias de tu interés

Compartí tus comentarios

¿Querés dejar tu opinión? Registrate para comentar este artículo.