Opinión

Dólar, inflación, recesión, cepo y política: ¿Qué deben tener en cuenta los inversores para lo que resta del segundo trimestre?

Devaluación de diciembre mediante, el Presidente Javier Milei inició su gestión con un 25% de inflación mensual. Casi seis meses después, el Gobierno apuesta a que todo el segundo trimestre esté en un dígito decreciente, para mostrar a la sociedad que tiene a la economía bajo control. Sin embargo, luego de la decisión del Banco Central de bajar las tasas nuevamente, el tipo de cambio libre escaló estos últimos días alrededor del 20% y vuelve lentamente a recuperar terreno tras haber quedado muy retrasado respecto a la inflación.

¿Corre riesgo el plan del Gobierno o sigue en marcha? En principio tiene todavía algunos puntos a favor. Aunque viene lento, se espera que el campo liquide más que el año pasado, independientemente de los menores precios en el exterior y de que los rindes y la rentabilidad cambiaria no sean ideales. Además, la fuerte recesión tira hacia abajo las importaciones y los controles a la demanda libre financiera del contado con liqui.

Salvo que ocurra algún cisne negro local o internacional (atención con Irán en las próximas semanas luego de la muerte de su presidente en un accidente), durante el próximo mes y medio habrá recesión profunda (¿con piso?) e inflación a la baja (vemos un impacto acotado en el corto plazo de la aceleración del tipo de cambio) gracias al ajuste fiscal, el gradualismo en precios regulados (tarifas, transporte, naftas) y la apertura selectiva de importaciones.

¿Nueva trampa de liquidez para la Reserva Federal? La estampida del oro como contracara

Desde lo financiero, creemos que los bonos argentinos tienen margen para subir un poco más pero en el, aunque en el corto quizás pierdan coyunturalmente algo de terreno. Además, debido a la que pagan y la diferencia por emisor con los .tienen margen para subir un poco más pero en el mediano plazo, aunque en el corto quizás pierdan coyunturalmente algo de terreno. Además, observamos una firme demanda de BOPREAL por parte de los inversores debido a la tasa de interés que pagan y la diferencia por emisor con los bonos globales en dólares.

Por otra parte, vemos atractivos los precios de los futuros largos. En este sentido creemos que es positivo apuntar a bonos largos en pesos indexados (CER o DL), fijar tasa de mediano plazo vía Lecaps, o comprar instrumentos de deuda privada a BADLAR más spread a 12 meses.

Otro de los temas centrales para el mercado, que tiene en alerta tanto a inversores del sector financiero como de la economía real, es la capacidad del Gobierno para resolver el nudo central de la economía argentina: el cepo. En este punto, el plan del Gobierno no está claro ya que el Presidente Milei teme dar un paso en falso: la prudencia domina la gestión financiera, tal vez en demasía. Esto explica en parte que aún no haya un nuevo acuerdo a la vista con el FMI, más allá de que en el organismo sean optimistas respecto a la manera en la que el Gobierno acomoda la macro.

¿Cuál es el límite de la desinflación?

Otro factor clave para todas estas variables pasa por las dudas respecto a la aprobación de la Ley Bases y la postergación del Pacto de Mayo. Con dificultades, sin embargo, el Gobierno parece comprometido en lograr algún tipo de resultado favorable -aún demorado y con muchos cambios- en el Congreso.

Todo este escenario se basa en la premisa de que no habrá shocks importantes en el plano internacional. Los resultados mixtos de la economía de Estados Unidos generan cierta incertidumbre para los próximos meses, en los que también se empezará a recalentar la campaña presidencial de cara a noviembre. La Reserva Federal titubea entre una inflación que no termina de bajar y una economía que se desacelera. Creemos que finalmente se retomará el proceso de desinflación, lo cual dará espacio a la Fed para bajar la tasa de interés, y continuará la tendencia favorable para los emergentes. Por otro lado, estimamos que los conflictos bélicos que dominan la agenda internacional (Ucrania, Israel/Gaza y su anexo Irán) se mantendrán sin grandes cambios en lo inmediato.

A cinco meses de asumir, el gobierno de Milei parecería tener algunas condiciones favorables para sostener la baja del déficit fiscal y la inflación decreciente en los próximos dos meses, pero no puede dormirse en laureles que aún no consiguió. A medida que se aproxime el tercer trimestre, y teniendo en cuenta los recientes movimientos en el tipo de cambio, esas condiciones se van a volver más débiles y el Gobierno deberá ajustar algunas de esas variables. Cuál, cuándo y cómo dependerá de las condiciones concretas en las que se encuentren los números finos a principios de julio.

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