Javier Milei junto a sus principales ministros y funcionarios se presentan desde mañana 48hs en Nueva York para convencer al mundo que la oportunidad de inversiones está en la Argentina, y que el país jamás retrocederá al infierno del populismo y la intervención estatal para cercenar la libertad económica. La agenda completa de la llamada “Argentina Week 2026” la adjuntamos en la edición digital de esta nota, para quienes se interesen por los detalles.
El evento concentra enorme interés en el mundo de los negocios tanto a nivel local como en las casas matrices de las compañías multinacionales, quienes observan con entusiasmo los resultados logrados por el Gobierno, pero se formulan las mismas preguntas que circulan en medios locales entre economistas y hombres de empresa sobre el presente y el futuro. Muchas que fueron apuntadas la semana pasada en los informes de los principales bancos de inversión de EEUU sobre Argentina. Por qué no termina de derrumbarse el riesgo país y no se logra reactivar el consumo, a pesar de que Javier Milei arrasó en las últimas elecciones de octubre, logró juntar mayorías categóricas en el Congreso que le permitieron aprobar reformas largamente esperadas, y enfrenta a una oposición deshilachada que permite suponer que tiene hoy altas chances de ser reelecto en 2027. Hasta dónde es cierto que existe un riesgo de estanflación que fatigue a tal punto al padrón electoral que mantenga vivo el llamado riesgo electoral de regreso al populismo, como se observó en 2025.
Desde luego que nada bueno para la Argentina ni para el mundo deriva hoy de los impactos inmediatos de la guerra abierta y total en Medio Oriente. Un aumento brutal en los precios del petróleo, combustibles, alimentos, fletes, insumos importados, riesgos de desabastecimiento y demás calamidades es lo menos que necesita hoy el país. Además del impacto negativo por el aumento de la aversión al riesgo y la suba de la tasa de interés. Será este probablemente un argumento en parte atendible que podrá presentar el elenco económico en Manhattan cuando les reclamen que abran definitivamente el cepo, liberen completamente el mercado cambiario, sigan comprando reservas y busquen colocar bonos en Wall Street.
Las preguntas del centenar de CEOs y ejecutivos que pasen por las oficinas mañana de JPMorgan en Park Ave y el miércoles por la torre de Bank of America en 43 y 6ta avenida serán concretas en ese sentido: Por qué no aprovecha el Gobierno este buen momento político y financiero del país para acelerar el levantamiento de las restricciones cambiarias que todavía quedan. Mientras siga el cepo, no se va a terminar de derrumbar el riesgo país dicen todos los research de los bancos y el país seguirá sin poder colocar deuda en el mercado global. Sin ese flujo internacional, es difícil acumular reservas porque todo lo que compra muy bien el BCRA termina saliendo en pagos de la deuda. Sigue trabado en parte el círculo virtuoso que deriva de la caída del costo del crédito para la Argentina. Se verá esta semana en territorio amigo, de visitantes, si tanto Luis Caputo, Santiago Bausilli y Pablo Quirno les confirman a sus ex colegas de Wall Street que por ahora la cosa no será con ellos, o si cambian de opinión en caso que haya ofertas concretas.

El encuentro arranca esta misma noche en el consulado argentino en Nueva York, donde el anfitrión será Manuel Adorni. Mañana a las 9 en la Torre del JP Morgan en Park Avenue expone el presidente Milei junto al dueño de casa, Jamie Dimon. No más de 50 altísimos ejecutivos tienen invitación para ese encuentro. Luego arranca una maratón de presentaciones entre las cuales estará la del canciller Pablo Quirno, el embajador argentino en EEUU Alejandro Oxenford, José Luis Daza y Santiago Bausilli. Interesa un capítulo que armó el Morgan para hablar de salud: allí estará el ministro Mario Lugones custodiado por Leandro Sigman (Grupo Insud) y el eterno Alberto Álvarez Saavedra (Gador). No sea cosa que estando en Estados Unidos se olvide el Ministro de la preocupación de los laboratorios argentinos por mantener el statu quo en materia de patentes y apertura farmacéutica.
El miércoles la acción se traslada a otra torre, la del Bank of America, en 43 y 6ta. La estrella será Luis Caputo junto a Bausilli y Federico Sturzenegger que abren el juego a partir de las 9am. También habrá presentaciones de los principales bancos locales: Juan Parma (Macro), Gustavo Manríquez (Supervielle) y Diego Rivas (Galicia). Se anota después el campo con exposiciones de los máximos responsables de Cargil, Frigorífico Rioplatense y Cresud. Y cierra una de las joyas del momento, la energía. Panel de lujo con Horacio Marín (YPF), Marcelo Mindlin (Pampa) y Marcos Bulgheroni (PAE).
Será interesante verificar si los argumentos que presenta el Gobierno en Nueva York ante la flor y nata del mundo económico sobre el momento de Argentina son los mismos que se vienen insinuando en las últimas semanas. El Presidente dijo en la Asamblea Legislativa que existe una suerte de riesgo político eterno ante la amenaza del regreso del kirchnerismo. Explicó que todavía hoy se siente ese impacto que atrasa el proceso de recuperación. Luego el ministro Caputo en Mendoza aseguró que para él “no existe riesgo kuka” . Cree, como muchos, que nunca más la gente va a votar ese modelo. Pero se desentiende de la responsabilidad que tienen los funcionarios en asegurar que el plan mejore las condiciones de vida de la mayoría, precisamente para que la opinión pública no cambie y vote distinto, como tantas veces ocurrió en el pasado.
El ministro fue más allá. También acusó a los empresarios y a la clase media de ser los responsables de la falta de crédito, lo que traba la recuperación. Dijo en Mendoza que como la gente tiene los dólares en sus casas y nos los depositan en los bancos argentinos, entonces no hay forma que se reactive el crédito. Curiosa reflexión, ya que siempre se creyó que el Ministro defendía la idea de que cada uno pueda tener los dólares donde quiera, siempre y cuando sean lícitos y estén declarados.
La idea, al parecer, es colocar en distintos sectores de la sociedad todas las responsabilidades por el descalabro argentino de las últimas décadas, sin hacer una sola mención a la contribución que a tal efecto han realizado políticos, economistas, abogados, periodistas, etc, que han ocupado cargos de responsabilidad en el Estado. En la misma línea, como acusar a los industriales que piden protección contra las importaciones chinas de ser inmorales y responsables de haber armado un modelo cerrado para vender caro y generar pobreza.
En cualquier caso, el maltrato del poder al mundo económico tampoco es una novedad en la Argentina. Batallas morales y culturales se han intentado a lo largo de la historia en infinidad de veces, trágicas y cómicas, según los casos. Nunca contribuyeron a resolver los problemas y en general se han utilizado como maniobras políticas para fortalecer la imagen del líder de turno, presentándolo como defensor de los intereses de la mayoría, contra los poderosos. Cristina demonizaba al campo y al sector financiero, y supuestamente defendía a los industriales con el relato del “modelo de inclusión con matriz diversificada”. Hoy se santifican los servicios y las finanzas, y se destrata a la industria. Nada nuevo.
Es llamativo, sin embargo, el agravio a Paolo Rocca, en el caso de un Presidente que por su profesión conoce lo que significa Tenaris y el grupo Techint a nivel internacional, las decenas de plantas de primer nivel tecnológico que tienen en todo el mundo, cómo logran competir con precio y calidad en todos los mercados petroleros y de gas en el mundo; las inversiones que llevaron a Tecpetrol a ser el principal productor de gas de Vaca Muerta, además de la contribución que significó la planta de Siderca a la historia de la ciudad de Campana en términos sociales, educativos y laborales. Que el grupo Techint aprovechó a su favor el impresionante poder de lobby que logró construir con todos los gobiernos es absolutamente cierto, como ocurrió con todos los grandes grupos empresarios en el país. Cuestión que también el Presidente conoce por su pasado profesional en empresas altamente reguladas
De momento, mandan los buenos resultados, mas para un Presidente bilardista. Pero si la reactivación del consumo no llega, si la inflación por las tarifas, los alimentos y los servicios sigue más cerca de 3% que de 1% mensual, si la percepción es que el modelo elimina más empleos que los que crea, si el atraso cambiario alienta más a importar que a exportar, se agregan ingredientes importantes de incertidumbre política para 2027, el año electoral y el riesgo país. Para las elecciones falta mucho y no falta tanto. El aperitivo ya comenzó con los realineamientos hasta que empiece el mundial. Terminada la Copa del Mundo, se larga la carrera. La pelea entre macristas y libertarios por el control de la ciudad de Buenos Aires puede ser la madre de todas las batallas. Y si las elecciones del año que viene otra vez serán presentadas como que si no gana Milei viene el caos, abrocharse los cinturones. Todo esto también estará presente desde esta noche en Manhattan, en la cumbre del Gobierno argentino con los grandes popes de Wall Street.













