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El Presidente reconoció tropezones, pero preservó a los responsables

El Presidente reconoció tropezones, pero preservó a los responsables

Después del supermartes, llegó la autocrítica. Afortunadamente, tanto el presidente de la Nación como el titular del Banco Central, reconocieron que hubo fallas en el diseño de algunas políticas, pero todavía no quedó demasiado claro por dónde pasa la raya que delimita responsabilidades internas.

Mauricio Macri reconoció que las meta de inflación que obligó a cumplir a su equipo eran demasiado optimistas, un día después de que el vicejefe de Gabinete Mario Quintana señalara que los números que dibujó Alfonso Prat-Gay en el arranque de la gestión eran "incumplibles". Muchos analistas plantearon en estos dos años y medio que el recorrido que se había planteado el Ejecutivo no era consistente, porque proponía un ajuste de precios relativos muy fuerte en paralelo al proceso buscado de desinflación. También se remarcó que la política fiscal no favorecía esa tarea, ya que la financiación del déficit con fondos externos no solo distorsionaba el tipo de cambio sino que forzaba al BCRA a absorber pesos a una tasa real muy difícil de digerir.

Veamos que reconoció el Gobierno. Por empezar todos negaron la existencia de una corrida y la acotaron a una turbulencia, pese a que se fueron u$s 9000 millones desde marzo y el peso se devaluó 20% en un mes. Macri admitió errores de coordinación con el Central, y al hacerlo le devolvió de manera plena la atribución de definir la fórmula para pelear contra la inflación. No quiso hablar sobre una reformulación del 15% pero ahí Sturzenegger prefirió retomar el discurso optimista, relativizando incluso el traslado a precios de la suba del dólar.

El Presidente ensalzó la capacidad de su gabinete económico, al que ratificó, pero debe tener presente que no fue generoso en este tiempo con darle lugar a aquellos que fueron críticos con las decisiones de su mesa chica. Percibe que esta crisis incluso puede devolverle cierta fortaleza, al punto de animarse a reclamar más dureza fiscal y convalidar la dureza monetaria. Habló de los tropezones, pero no de quienes minimizaron los riesgos. La autocrítica todavía puede generar un saldo más concreto.

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Comentarios1
Eduardo Martinez
Eduardo Martinez 17/05/2018 09:45:19

El gobierno nacio fisurado , nunca trabajaron, la fortuna la heredaron y otros le manejaron la macroeconomía , son inutiles y ladrones