Clima de primavera: 5 vinos blancos ideales para combatir el calor

Clima de primavera: 5 vinos blancos ideales para combatir el calor

A esta altura del año, los tintos estructurados y potentes ceden parte de su lugar en la mesa a los vinos blancos. Desde los frescos y livianos hasta los más anchos y redondos, pasando por la nueva moda: los blancos minerales.

Cuando empieza la primavera y el frío queda atrás, muchas costumbres y consumos se adaptan a las nuevas temperaturas. El clima propone comidas y vinos diferentes a los del invierno: así como en los días más fríos del año nadie piensa en comer una ensalada con una copa de Sauvignon Blanc, la llegada de los días más cálidos ayuda a dejar de lado los platos calóricos y los tintos estructurados, corpulentos, anchos y criados en barricas, para comenzar a pensar en alternativas más livianas y frescas.

Si bien el imaginario popular asocia al vino blanco con una bebida sin cuerpo y más bien liviana, lo cierto es que los blancos son todo un universo en sí mismo, y en la Argentina vienen creciendo cualitativamente a paso firme. Tal es así, que hoy podemos distinguir al menos tres estilos sumamente diferentes que resultan interesantes y placenteros para disfrutar en diversas ocasiones.

Blancos easy going

La primera categoría es la de los blancos frescos y livianos, cuyos abanderados máximos son los varietales de Torrontés y Sauvignon Blanc del año, seguidos por los Chardonnay, Pinot Gris y los Viognier también jóvenes. Son vinos frutales, sencillos, directos, con una acidez pronunciada y buen equilibrio en boca; ejemplares de consumo casual, perfectos para beber como aperitivo y disfrutar de un buen momento sin más. Van bien con comidas frescas, rápidas y frugales tipo ensaladas, pescados fritos o bien sándwich de vegetales.

Excelentes ejemplares dentro de esta categoría son el Montesco Silvestre 2019, Laborum De Parcela Finca El Retiro Torrontés 2017, Vallisto Torrontés 2018, Serbal Viognier 2019, o bien el Manos Negras Sauvignon Blanc Cold Soil 2018.

La nueva era

El segundo segmento está compuesto por un nuevo estilo de vinos blancos que desde hace algunos años está creciendo a paso firme en la Argentina: el de los ejemplares más delicados, minerales y sofisticados. Son vinos que no suelen tener gran volumen y estructura (aunque pueden tenerla), sino que su principal característica y lo que les da su gran identidad es que se distinguen especialmente por la tensión, la electricidad y cierta mineralidad en el paladar. Son vinos más verticales, filosos, de gran carácter, sin tanta fruta y más austeridad, con una suerte de “cuerpo etéreo” que genera un interesante impacto en boca. La acidez en ellos es otro factor fundamental ya que incluso les aporta capacidad de guarda. Suelen ser elegantes, complejos, casi intelectuales, y ameritan descorcharse y disfrutarse con más atención.

Para descubrir estos vinos recomendamos probar con etiquetas como el Revolver Chardonnay 2016, @micheliniwine Irma Liberata 2012, Zorzal Eggo Blanc De Cal 2018 y el inolvidable patagónico Mainque Chardonnay 2018 by Jean Marc Roulot & Piero Incisa.

Los señores blancos de siempre

Por último, existe una tercera categoría que desde siempre (antes de que surgieran “los minerales”) concentró a los blancos más importantes de la producción nacional: aquellos con cuerpo, anchos en boca, redondos y con peso específico propio: vinos que tocan cada papila gustativa. En nuestro país, su principal exponente es el típico Chardonnay de alta gama con paso por roble. Son vinos con buen volumen, graso y redondez en el paladar, que cautivaron y aún cautivan a gran parte de los consumidores. Estos blancos son contundentes, perfectos para acompañar pescados grasos y platos contundentes que combinen con blancos, como pulpo o paella.

En esté conjunto se destacan etiquetas como el Séptima Obra Chardonnay  2016, Famiglia Bianchi Chardonnay 2017, Bressia Lagrima Canela Chardonnay - Semillon 2017, Finca Suarez Blanco de Parcela 2018 o bien el Kaiken Ultra Chardonnay 2018.

Notas de cata

  • Chacra Chardonnay 2017

Un blanco único, fuera del catálogo, elaborado con uvas de la Patagonia por el más afamado productor de Chardonnay del mundo (sí, del mundo), Jean Marc Rolout, junto al italiano Piero Incisa. Un vino trabajado de manera biodinámica al que le sobra energía, y en el que se disfrutan muchas capas de aromas y sabores. Con ancho en boca, fineza y una estructura compuesta con hueso y músculo (fuerza, acidez y volumen). Se siente que el vino fue trabajado botella a botella y que tiene un cuidado especial. Son sólo mil ejemplares. Algo fuera de lo común en la Argentina, como su precio, alrededor de $8 mil.

  • Altar Uco Edad Media 2018    

Un vino de equilibrio perfecto entre cuerpo, fluidez, estructura, fruta  y acidez. Aromas vegetales, con notas a flores blancas, de gran expresión y tensión. Más electricidad y verticalidad que ancho de boca, con mínimo aporte de barrica y una gran capacidad de guarda. Cambia mucho con el paso de las horas en la copa. Disfrutar con tiempo.

  • Eggo Blanco de Cal 2017

Terrible blanco mineral, marino, de aromas expresivos a fruta blanca y un mínimo toque cítrico. Elaborado a base de Sauvignon Blanc, con gran filo y una acidez que le aporta una sensación vertical en el paladar. Si bien es delicado y podría beberse solo, cuando se sirve con comida gana estructura, músculo y firmeza, y es capaz de combinar de maravilla con pescados grasos.

  • Laborum De Parcela Finca El Retiro Block 10 Torrontés 2017

Torrontés de expresión salvaje, suelta, con aromas de carácter frutado y fresco que recuerdan a cítricos de lima y limón, con toques florales de verbena y azahar. Entrada en boca suave, de volumen medio y alcohol equilibrado. El medio de boca es fresco, de acidez media, y repite la cáscara de cítricos de la nariz. Leve textura y final floral. Un blanco aromático, ligero y fresco; moderno y pungente.

  • Séptima Obra Chardonnay  2016

Chardonnay de perfil tradicional; ancho, amplio, elaborado con uvas provenientes del Valle de Uco. Sus aromas afrutados recuerdan a ananá y duraznos, y se complementan muy bien con notas de vainilla y coco propios de la crianza en roble. En boca tiene una entrada suave y delicada; es fresco y de textura algo untuosa. Notas tropicales bien amalgamadas con redondez y elegancia.

Comentarios0
No hay comentarios. Se el primero en comentar

Shopping