Jorge Pérez:

Jorge Pérez:"Les digo a otros inversores que el populismo del pasado no sigue”

Aunque afirma que la gestión de Cristina Fernández de Kirchner “llevó al país a un rumbo totalmente equivocado y falso”, el exsocio de Donald Trump es optimista respecto al gobierno de  Maurico Macri, motivo que lo llevó a invertir  –por primera vez–  en  su país natal.  

Jorge Pérez es el  fundador y CEO de Related Group, una de las empresas de desarrollo inmobiliario más grandes de los Estados Unidos y un portfolio que cotiza en más de u$s 10 mil millones. Hijo de padres cubanos, ‘el rey de los condos’ comenzó a edificar su versión del american dream hace 50 años en Miami. Hoy, el autodenominado “cheer leader (animador) más grande de la Argentina“, invierte por primera vez en su país natal –al que visita 5 ó 6 veces al año–, fuertemente entusiasmado con la gestión del presidente Mauricio Macri y convencido de que “el populismo del pasado no sigue”.

Socio y amigo desde hace más de 20 años de Donald Trump, recibió ofrecimientos del mandatario para ocupar cargos públicos pero, fiel a sus convicciones, los rechazó, dado que se opone duramente a sus ideales políticos y prácticas de gestión. Desde entonces, los dos magnates del real estate no volvieron a hablarse.

¿Cómo ve a la actividad del real estate en la era del presidente Mauricio Macri?

Hay expectativa sobre qué pasará en las elecciones de octubre, pero las PASO han dado el optimismo de pensar que continuará el sistema propuesto por el presidente Macri y Horacio (Rodríguez Larreta) en Buenos Aires. Vemos que el mercado está muy fuerte: ya tenemos más del 90 % de los condominios vendidos. Y si bien acabamos de comenzar la comercialización de las Designer Suites (NdE: Habitaciones del complejo hotelero que gerenciará la cadena internacional SLS), ya vendimos un poquito más de la tercera parte de esas unidades, que estarán completamente amuebladas por Piero Lissoni, uno de los grandes diseñadores italianos. El mercado ha respondido muy bien hasta ahora y así continuará cuando pasen las elecciones de medio término.

¿Cree que dos años de gestión Cambiemos ya modificaron favorablemente la opinión de los inversores internacionales sobre el país?

Esperamos que los inversionistas extranjeros se den cuenta de que la Argentina continuará estable y que las políticas protegen al capital nacional e internacional, que es lo que el país necesita para salir a buscar la inversión. Estamos muy contentos con la política económica, por lo que buscamos más proyectos para hacer fuertes inversiones en la Argentina.

¿Qué les dice a otros inversores cuando le consultan si conviene apostar aquí?

Muchos de los inversionistas del exterior todavía están mirando hasta cuándo continuará esto… Yo soy el cheer leader (animador) más grande de la Argentina, diciéndoles a todos que el populismo del pasado no sigue, que el país irá para adelante y que se harán todos los cambios necesarios para que llegue a ser un país desarrollado, como Australia o Nueva Zelanda. Para ello, la corrupción se tiene que acabar y todo tiene que ser mucho más claro, competente y competitivo.

¿Y qué desea para el futuro de su país natal?

Quisiera que hubiese continuidad de este Gobierno que está buscando la claridad, la eficiencia, la justicia. ¡Y que ello continúe durante décadas! No puede pasar que siga habiendo cambios radicales y que todo vuelva a empezar cada vez. Porque llegan a un punto y caen, y vuelven a empezar otra vez y otra vez… Muchas veces hacen dos pasos para adelante y tres para atrás. Si uno ve el estándar de vida hace 50 años en comparación con el del resto de América latina, la Argentina ha descendido y no se vio ese progreso que debería haber tenido un país tan rico, no solamente en materiales, en el campo, en sus minerías, sino también en su calidad humana. Espero que se pueda establecer un sistema transparente para lograr todo lo que el mundo pensaba que la Argentina sería a fines del siglo XX: una gran potencia y uno de los países fuertes en este mundo. Creo que Cristina (Kirchner) ha hecho una labor pésima, que llevó al país a un rumbo totalmente equivocado y falso, lleno de ilusiones que no se podían mantener económicamente. Es muy fácil hacer promesas vacías y establecer un sistema incosteable, en donde la gente rica y la gente pobre no pagaban casi nada por los servicios, pero eso es imposible de mantener en el tiempo. Es muy fácil ofrecer esas cosas para ganar votos, pero en algún momento hay que pagar las cuentas.

Hace unos años, pasó por la gestión pública en Miami. Y siempre ha demostrado sus posturas políticas. Al asumir como presidente, su amigo Donald Trump le ofreció cargos oficiales. ¿Por qué no aceptó y, además, lo critica cuando puede?

Con el presidente Trump he realizado varios proyectos privados, como socio. Es cierto que me ofreció ocupar la Secretaría de Hacienda y la de Vivienda de los Estados Unidos. Pero, si bien fuimos muy buenos amigos —y espero que ese vínculo pueda continuarse—, tenemos visiones políticas completamente opuestas. He hecho fuertes críticas respecto a su pensamiento sobre los inmigrantes, a la estupidez de construir el muro con México, también en relación a sus posturas sobre el sistema social de salud, la protección del medio ambiente y el mercado libre. Esas críticas han sido muy directas. Y las seguiré expresando porque creo que el presidente Trump está haciendo una labor pésima en el mercado nacional, a nivel social para las personas de menos ingresos, y también en el ámbito internacional, al irse del Tratado de París sobre el medio ambiente y respecto a la renegociación del Nafta que está planteando con Canadá y México. Realmente, estoy en desacuerdo con casi todas sus políticas.

¿Es cierto que ya no se hablan con Trump?

La última vez que hablamos fue cuando, después de un programa de televisión en el que salieron estas declaraciones mías, me dijo: “Con amigos así, ¿quién necesita enemigos?”. Entonces, le respondí: “Señor Presidente: hemos sido amigos 20 años, nos hemos llevado súper bien y le tengo respeto como hombre de negocios y de marketing, porque es increíble. Pero su filosofía política y la mía están completamente en desacuerdo. Siempre se lo diré muy claro”. Desde ese momento, no volvimos a hablarnos.

La versión original de esta entrevista fue publicada en la edición 194 de Clase Ejecutiva, la revista lifestyle de El Cronista