Cómo se restauró el tapiz de San Martín que Francia regaló a Argentina

La pieza, realizada en el taller francés más importante, había sido un regalo del gobierno galo al argentino en el Centenario de la Independencia. Tras 100 años colgado en Casa Rosada estaba oscuro, sucio y sin brillo. 

Cómo se restauró el tapiz de San Martín que Francia regaló a Argentina

Oscuro, sucio y sin brillo. Los más de 100 años que el tapiz “El general San Martín cruzando los Andes” pasó colgado en la Escalinata de Honor de Casa de Gobierno dejaron sus huellas sobre el regalo que en 1916, al conmemorarse el Centenario de la Independencia argentina, el gobierno de Francia obsequió al país. Un siglo después cuelga limpio y reforzado en el primero piso del Museo Nacional de Bellas Artes tras pasar una temporada en París donde se lo restauró, y encabeza la muestra “El tapiz del General San Martín: historia de una restauración. Obras maestras de la Manufacture des Gobelins de Francia”, que exhibe en total 13 piezas del taller francés.

La historia de la Manufacture Nationale des Gobelins inicia en el siglo XV en Francia como una modesta tintorería abierta por Jehan Gobelin a orillas del Bievre, un río corto que recorre parte de París. El lugar se hizo popular por la calidad de sus trabajos y en 1662 el rey Luis XIV compra un conjunto de edificios en la zona donde agrupa los talleres de tejido de la ciudad. Se convierte así en la Manufactura Real des Gobelins, donde a lo largo de los siguientes siglos se confeccionarán los tapices que la realeza otorgará como uno de los más distinguidos presentes que se pueden dar.

El tapiz, tejido entre 1911 y 1914, representa el triunfo de San Martín cruzando los Andes a caballo rodeado de su ejército. Lleva en la parte inferior la leyenda “Al Libertador General San Martín, la República Francesa”. Fue diseñado por el pintor naturalista Alfred Roll, uno de los más destacados artistas de la III República francesa. La técnica implica un primer diseño en cartón que luego se confecciona, en este caso, en lana y seda.

El gobelino –así se conoce a los tapices confeccionados en la Manufacture Nationale des Gobelins - llegó a Buenos Aires en 1916 y fue colgado en el descanso de la Escalera de Honor, también conocida como Escalera Francia a raíz de la procedencia del tapiz, por donde ingresan los mandatarios e invitados a la Casa Rosada.

“Cuando lo recibimos estaba oscuro, tenía grasa y polvo producto de la polución que ingresaba por una ventana cercana a donde colgaba”, relató la curadora de la exhibición Morgane Lucquet Laforgue tras recorrer con la prensa especializada la muestra. La restauración implicó una primera limpieza con aspiradoras, seguida por otra con agua, y luego un trabajo artesanal de reposición de hilos. Un video en la sala exhibe parte de los arreglos que se le hicieron.

Hasta su regreso a Francia en abril de 2017 colgaba a partir de un sistema de bastidores que tensaban la pieza y provocaban que el roce con la pared y el siempre presente fantasma de la humedad le produjesen daños. Los restauradores confeccionaron un lienzo que ahora lo cruza por detrás y le agregaron bordes de tela azul para aislarlo de las superficies. Cuando cuelgue definitivamente en Casa Rosada lo hará mediante franjas de velcro. 

Los trabajos de restauración se extendieron durante cuatro meses y trabajaron dos personas a tiempo completo y otras 4 intermitentemente. El grupo automotriz PSA Argentina, que incluye las marcas Peugeot, Citroën y DS Automobiles, financió la operación y la exposición en el Bellas Artes junto a otras 12 piezas provenientes de la Manufacture Nationale des Gobelins. Fuentes de la embajada de Francia estimaron que el costo total ascendió a 100.000 euros.

Un taller experimental

Pese a mantener viva las antiguas técnicas textiles, la Manufacture Nationale des Gobelins ha atravesado el siglo XX a ritmo con las experimentaciones artísticas vinculadas a la abstracción y el arte óptico.

Como parte de la exhibición, además de tapices del siglo XVII, XVIII y XIX, se muestran piezas del siglo XX realizadas a partir de pinturas del catalán Joan Miró, el francés Fernand Léger, el chileno Roberto Matta y los argentinos Antonio Seguí y Alicia Penalba, entre otros.  

“El tapiz del General San Martín: historia de una restauración. Obras maestras de la Manufacture des Gobelins de Francia” puede verse en el Museo Nacional de Bellas Artes, Av. del Libertador 1473, hasta el 19 de agosto.