Un país sin precios

El efectivo manda: por qué los locales todavía no quieren aceptar tarjetas

En una Argentina inflacionaria, el cash es el combustible para mantener a la economía funcionando: los comerciantes lo buscan constantemente para reponer stock sin perder poder de compra.

En un escenario de galopante inflación y para asegurarse de recibir el dinero lo antes posible, cada vez son más los comercios que ofrecen descuentos a quienes paguen en efectivo. La tendencia se extiende a varios rubros, que abarcan tanto indumentaria como farmacia y gastronomía.

Si bien tras el pico de la pandemia el comercio dio señales de reactivación, muchos no sobreviven y se han incrementado los carteles de "en venta" o "en alquiler". "Analizando exclusivamente los locales en alquiler y venta, se observa que en alquiler hubo una suba del 1,87 por ciento en relación al bimestre anterior y un aumento del 18,5 por ciento con respecto al mismo periodo de 2021, mientras que los que están en venta crecieron un 16,67 por ciento", señala un informe de la Cámara Argentina de Comercio y Servicios (CAC). En este contexto, las dificultades para afrontar los costos hacen que el dinero en mano valga oro para los comerciantes.

Promociones "cash"

Un paseo por algunos negocios de indumentaria porteños permite observar la reticencia de algunos locales a aceptar tarjetas, especialmente de crédito. Los descuentos a quienes paguen cash son moneda corriente en las tiendas de ropa.

En una de las principales arterias comerciales de Buenos Aires, la avenida Santa Fe, el pago con plástico es casi mala palabra. En las vidrieras abundan los carteles de "promociones" o "descuentos" pero, enseguida, aclaran: "efectivo" o "contado". En Santa Fe al 4800, un negocio de ropa propone "ofertas en efectivo". Apenas 200 metros después, otro local liquida todo "por cierre" y ofrece seductores descuentos "solo en efectivo".

Sin embargo, esta ventaja por pagar con billetes no está permitida, según explica Claudio Boada, director de la Unión de Usuarios y Consumidores: "Es obligatorio que los comercios reciban tarjetas de crédito y débito como método de pago. Si bien esto en algunos casos no se cumple, no debería haber un precio diferenciado según se abone con plástico o en efectivo". Concretamente, Boada explica que "tanto los descuentos por pagar con cash como los recargos por abonar con tarjetas están prohibidos".

La Ley 25.065 de Tarjetas de Crédito prohíbe cobrar un monto "extra" por pago con plásticos. Según esta normativa, "quienes comercialicen productos y/o servicios no podrán efectuar diferencias de precio entre operaciones al contado o efectivo, o en un solo pago con tarjeta de débito, de compra, de crédito u otros medios electrónicos de pago".

Otros rubros

También en las tiendas de calzado se evidencia la clara preferencia por el pago en efectivo. Sobre la avenida Santa Fe es posible encontrar varios ejemplos. Una tienda ubicada a la altura 4400 cobra los artículos entre $ 1000 y $ 1500 más si se abona con tarjeta. Y otra, sobre esta misma avenida, en el cruce con Armenia, otorga un 10 por ciento de rebaja a quienes abonen cash. A su vez, también en Palermo y en la misma zona, es posible encontrar farmacias que otorgan una reducción del 10 por ciento si se paga en efectivo.

En algunos restaurantes directamente no se permite abonar con plásticos. En el barrio de Palermo, locales gastronómicos como Las Cabras -ubicado en pleno Palermo Hollywood- o La Clotilde no aceptan el pago con tarjetas de crédito. Otros, como Club Alvear, ni siquiera permiten el uso de plásticos de débito. Solamente toman cash.

Los comerciantes explican este fenómeno por dos razones: la preocupación por el contexto económico y la demora con la que reciben en el caso de los pagos con tarjeta. Dado el escenario incierto al que deben hacer frente empresarios y comerciantes, desde la CAC aseguran a este medio las dificultades que atraviesan.

"La incertidumbre política y económica que está impactando en el sistema de precios hace difícil planificar el flujo de negocio", admite Natalio Mario Grinman, presidente de la CAC. Además, expresa: "Estamos preocupados porque se afecte la actividad que venía recuperando con cierta solidez, aunque no igual para todos los sectores. También hay que poner un ojo sobre el financiamiento del capital de trabajo, la cadena de pagos y el abastecimiento por parte de los proveedores".

Consultado acerca de los descuentos por pago en efectivo, Grinman indica que "alrededor del 98 por ciento de las empresas del sector de comercio y servicios son MicroPyMEs. En este contexto inflacionario y de incertidumbre estas empresas, que en su gran mayoría son familiares, tienen menos espalda financiera para afrontar su capital de trabajo, así que es natural que pase eso porque todos los costos financieros asociados a la demora en el cobro de ventas se multiplican con la aceleración de la inflación". Con respecto a las previsiones para los próximos meses, el presidente de la CAC no esconde su pesimismo: "Estamos preocupados. Quisiéramos que la incertidumbre y la inflación no coman lo recuperado hasta ahora".

En la misma línea, Gustavo Ludmer, economista de la UBA, indica que "hoy los comerciantes están muy preocupados porque no saben a qué precio vender sus mercaderías y cuál va a ser el costo de su reposición, dinámica que retroalimenta la espiralización inflacionaria". Por eso, tener efectivo en mano evita a los dueños de los negocios el tiempo de espera para recibir el dinero, además de los gastos propios del pago con plásticos. "Los pagos con tarjeta tienen una comisión para la entidad emisora de la tarjeta. Y la acreditación del dinero no es instantánea. Si la tarjeta es de crédito, también hay una tasa que se le cobra al comerciante por la amortización acelerada de las cuotas", resume Ludmer.

La versión original de esta nota se publicó en el número 344 de revista Apertura. 

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