

Dos marcas emblemáticas de la comida rápida desaparecieron, de un día para el otro, del paisaje de Puerto Rico. Yum! Brands, la empresa dueña de KFC y Taco Bell, informó el lunes pasado el cierre de todos sus restaurantes en la isla, un territorio de Estados Unidos, tras poner fin a su relación con el operador local que los manejaba.
KFC y Taco Bell confirmaron el cierre de todos sus locales en este territorio de Estados Unidos
Yum! Brands anunció el cierre simultáneo de todos los locales de KFC y Taco Bell en Puerto Rico. La decisión se tomó después de que la compañía diera por terminada su relación comercial con Encanto Restaurants, la empresa local que operaba esas marcas en la isla bajo el sistema de franquicia. Al cortarse ese vínculo, los restaurantes dejaron de funcionar.
Según se informó, se trata de un cierre temporal: la cadena salió a buscar con urgencia un nuevo socio franquiciado que vuelva a abrir y operar los locales.
Parte del impacto de la noticia está en el peso histórico de las marcas. KFC abrió su primer restaurante en Puerto Rico en 1967, de modo que llevaba alrededor de 59 años de presencia ininterrumpida en la isla: una marca con la que crecieron varias generaciones. Taco Bell, por su parte, había llegado más tarde, en 1985, con poco más de cuatro décadas de historia local.

Cuántos locales cerraron y cuántos empleados quedaron en la calle
En cuanto a la magnitud, los reportes señalan que KFC contaba con alrededor de 83 locales en Puerto Rico. El número exacto de trabajadores afectados por el cierre de ambas marcas no fue precisado oficialmente.
Lo que se sabe es que Encanto Restaurants, el operador, emplea a más de 3,000 personas, pero repartidas entre sus cuatro marcas en la isla. Además de KFC y Taco Bell, maneja Pizza Hut e IHOP, por lo que los afectados directos por este cierre son una parte de ese total. En cualquier caso, se trata de miles de empleados cuya situación laboral quedó en suspenso.














