

La Armada de Estados Unidos confirmó que el futuro USS John F. Kennedy (CVN 79) alcanzó aproximadamente el 99% de su construcción, un avance decisivo para incorporar a su flota un nuevo portaaviones nuclear de última generación.
El buque, fabricado en Virginia, tiene 333 metros de longitud, desplaza alrededor de 100,000 toneladas y está diseñado para operar con cazas furtivos F-35C y sistemas electromagnéticos de lanzamiento de aeronaves.
El pasado 29 de septiembre, la institución militar anunció que había otorgado la aceptación preliminar de portaaviones después de completar satisfactoriamente las pruebas de aceptación realizadas en agosto. Este procedimiento permite que la tripulación continúe entrenándose en alta mar mientras se terminan las verificaciones técnicas pendientes.
La embarcación se construye en las instalaciones de Newport News Shipbuilding, una división de la compañía estadounidense HII, y representa el segundo portaaviones de la clase Gerald R. Ford, desarrollada para reemplazar progresivamente a los buques más antiguos de la clase Nimitz.
Cuándo estará terminado el nuevo portaaviones
El USS John F. Kennedy (CVN 79) entró en la fase final de construcción después de recibir su aceptación preliminar el 29 de septiembre de 2026, un reconocimiento que marca el paso hacia las últimas pruebas operativas.
La Armada explicó que este avance permitirá utilizar el portaaviones para ejercicios de navegación y preparación de la tripulación, sin esperar a que concluyan todas las verificaciones del astillero.
El capitán Mark Johnson, director del programa de construcción de nuevos portaaviones de la clase Gerald R. Ford, destacó la importancia del procedimiento: “La obtención de la aceptación preliminar marca una nueva fase para el buque y su tripulación, lo que les permite avanzar en las pruebas y el entrenamiento en alta mar”.
Actualmente, los principales sistemas de la embarcación están terminados. Sin embargo, todavía se realizan pruebas técnicas, incluidas las correspondientes a cuatro elevadores avanzados de armamento, diseñados para transportar municiones entre los distintos niveles del portaaviones.
La fecha prevista de entrega es la primavera de 2027, aunque esto no equivale necesariamente a su entrada inmediata en servicio operativo.

Cuánto mide el portaaviones CVN 79 y qué tecnología militar tendrá
El nuevo portaaviones estadounidense destaca tanto por sus dimensiones como por los sistemas que incorpora para realizar operaciones aéreas en alta mar:
- 333 metros de eslora: una longitud comparable a tres campos de fútbol de 110 metros colocadas una detrás de otra.
- 100.000 toneladas de desplazamiento: una dimensión que lo sitúa entre los mayores buques de guerra del mundo.
- Más de 23 nuevas tecnologías: relacionadas con la propulsión, la generación eléctrica, el manejo de armamento y las operaciones aéreas.
- Propulsión nuclear: diseñada para sostener operaciones prolongadas sin depender de combustible convencional para impulsar el buque.
- Compatibilidad con cazas F-35C: aeronaves furtivas de quinta generación desarrolladas para operar desde portaaviones.
- Sistema electromagnético de lanzamiento: tecnología que permite acelerar aeronaves durante el despegue desde la cubierta.
Una de sus principales innovaciones es el Electromagnetic Aircraft Launch System (EMALS), que utiliza energía electromagnética en lugar de las tradiciones catapulta de vapor para lanzar aviones. Este mecanismo permite controlar de manera más precisa la aceleración de las aeronaves y está diseñado para facilitar operaciones con diferentes tipos de aviones embarcados.
Por qué el portaaviones podrá operar con cazas furtivos
Uno de los cambios más importantes de CVN 79 es su preparación para operar con los F-35C Lightning II, aviones de combate de quinta generación que incorporan tecnología furtiva para reducir su detección por determinados sistemas de radar.
Estas aeronaves están diseñadas para despegar y aterrizar desde portaaviones, por lo que cuentan con características específicas para soportar las exigencias de las operaciones navales.
El proyecto también contempla el nuevo radar de vigilancia aérea Enterprise, desarrollado para mejorar las capacidades de detección y seguimiento de amenazas.












