

Las autoridades migratorias de Estados Unidos refuerzan los controles en los aeropuertos de Fort Worth, Miami, Phoenix, San Antonio y Nueva York y prohíben la entrada a los viajeros que presenten la visa mal sellada, es decir, separada del pasaporte en el que fue emitida originalmente.
La advertencia se apoya en la normativa del Departamento de Estado y en comunicados de la Embajada de Estados Unidos en México, que recuerdan que la visa es un permiso revocable y no una garantía automática de ingreso al país.
¿Qué significa que la visa esté mal sellada?
Una visa mal sellada es aquella que se encuentra suelta o retirada del pasaporte en el que las autoridades consulares la estamparon en un principio.
El Departamento de Estado establece que esta irregularidad puede anular la validez del documento, incluso cuando la visa todavía no venció y el resto de la documentación del viajero está en regla.
Situaciones que revisan los oficiales al ingresar al país:
- Que la visa esté físicamente adherida al pasaporte original.
- Que el pasaporte presentado coincida con el que figura en el sistema consular.
- Que no existan alteraciones físicas en la página de la visa.

¿Cómo afecta esta medida a los viajeros?
El impacto es inmediato: si un oficial de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP) detecta la irregularidad, puede negar el ingreso en el mismo puerto de entrada, sin importar que la visa siga vigente en el sistema.
Ante esta situación, se recomienda a los viajeros verificar antes de viajar que la visa permanezca en el pasaporte original y evitar cualquier manipulación del documento. Contar con una visa vigente no asegura la entrada, ya que la decisión final siempre depende del oficial de CBP en el puerto de ingreso.












