

En Texas, una nueva ley permite desalojos exprés en plazos que pueden comenzar desde los 10 días y restringe la capacidad de las cortes locales para detener dicho proceso. Esta normativa entrará en vigor el 1° de enero de 2026 y tiene como objetivo la remoción de ocupantes no autorizados, denominados squatters.
La legislación simplifica procedimientos, estandariza notificaciones y establece calendarios obligatorios para que los jueces puedan resolver sobre la posesión. La intención es evidente: recuperar la propiedad con celeridad y disminuir las demoras. No obstante, las organizaciones críticas advierten que inquilinos de buena fe podrían enfrentar un tiempo insuficiente para presentar su defensa.
¿Cómo se llevará a cabo el desalojo en un plazo de 10 días y sin amparo jurisdiccional?
La normativa establece ventanas estrictas: la audiencia debe llevarse a cabo entre el día 10 y el 21 desde la presentación de la demanda, sin que los tribunales consideren mediaciones u otros requisitos. En ausencia de hechos en disputa, el juez tiene la facultad de fallar sin juicio completo.
Puntos clave del procedimiento:
- Notificación por correo, entrega en el inmueble, en mano o electrónica (cuando exista un acuerdo).
- Plazos perentorios que no son prorrogables conforme a las normas locales.
- Ejecución ágil de la orden de posesión.

¿A quiénes impacta y cuáles son las modificaciones para propietarios e inquilinos?
El efecto inmediato recae sobre personas no autorizadas, pero también afecta a desalojos residenciales, debido a la limitación de apelaciones y la imposición de depósitos de renta para continuar en la propiedad durante el proceso.
- Propietarios: procesos más breves y predecibles para recuperar la propiedad.
- Inquilinos: tiempo limitado para actuar; los avisos legales continúan en vigor, pero prosiguen simultáneamente.
- Apelaciones: deben ser presentadas en un plazo de 5 días y, en muchos casos, con pago de alquiler para evitar la restitución inmediata.











