

El reciente nuevo régimen a las importaciones no sólo tiene consecuencias directas en la economía local, sino también en el mercado laboral. Este impacto podría analizarse desde dos planos bien diferenciados.
Desde una mirada inmediata y pragmática, existe un grupo de compañías para las cuáles estas restricciones a las importaciones han generado un incremento del negocio. Y disparando así pues necesidades de incorporar la fuerza laboral. Ejemplos de este fenómeno pueden encontrarse en industrias como las autopartistas, componentes plásticos y sus derivados, electrodomésticos e insumos electrónicos. Obedeciendo a la sustitución de importaciones por manufactura local. Cierto es que esta felicidad puede no ser completa. Varias empresas encuentran limitaciones cuando se trata de conseguir los insumos necesarios para el mantenimiento o ampliación de sus líneas de producción. Para estas compañías, la oportunidad es hoy. A futuro, ya se verá.
Ahora, desde un punto de vista mediato y estratégico, es razonable pensar que las nuevas medidas en materia de importación tienden a cerrar la economía, y esto, a largo plazo, disminuye la competitividad y el atractivo de Argentina como fuente de inversión. Sin esta inversión estructural de largo aliento, desaparecen las grandes fuentes de creación de empleo, perdurable y sostenible. Ergo, de continuar esta política, las perspectivas de nuevos empleos asoman peligrosamente comprometidas.
Según el ndice de Demanda Ejecutiva elaborado por PortalRH, y que consolida la actividad de las principales consultoras de búsquedas ejecutivas del país, la demanda de ejecutivos del primer trimestre de 2012 resultó un 26% inferior a la de igual periodo del año anterior y un 17% menor a la registrada en el trimestre pasado. Si bien la necesidad de profesionales calificados sigue activa, lo que disminuye es el ritmo de crecimiento de esta demanda. Producto de un fenómeno intra-industrias, donde algunos sectores crecen (tecnología de la información, minería, servicios financieros) al tiempo que otros se adormecen (por ejemplo, automotrices, construcción y sus vinculados), el balance hoy del mercado laboral sigue siendo positivo. Proyectar una tendencia a más de un par de meses asoma temerario. El mercado laboral ha entrado en un horizonte de corto plazo, donde las oportunidades son hoy.












