Tras la inclusión que hizo el Gobierno de Javier Milei del upstream en el RIGI, Pampa Energía quiere ampliar el alcance del régimen para su proyecto de petróleo no convencional de Rincón de Aranda, la mayor inversión en los 20 años de historia del grupo, con un desembolso en torno a los u$s 1500 millones.
Así lo develó el grupo que lidera Marcelo Mindlin, en el informe de resultados de 2025 que difundió este lunes.
Si bien Pampa activó el proyecto de shale oil en Rincón de Aranda, Neuquén, ni bien le compró esa área a TotalEnergies, a mediados de 2023, pidió formalmente su adhesión al Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) en julio del año pasado para construir la infraestructura.
Se trata de una planta de tratamiento, con oleoductos y gasoductos que permitirán vincular la producción con los sistemas troncales, como el gasoducto Perito Moreno y el oleoducto Vaca Muerta Sur (VMOS), además de plantas de procesamiento, terminales de almacenamiento y estaciones de bombeo.
Un desembolso de u$s 426 millones alcanzado por los beneficios del régimen de promoción que lanzó el Gobierno, sobre u$s 1500 millones que el grupo presupuestó para desarrollar el área, de 240 kilómetros cuadrados, y multiplicar por 10 la producción de crudo de Pampa hacia 2027.
Días atrás, el Gobierno prorrogó un año -hasta julio de 2027- el plazo de adhesión al RIGI y sumó al régimen la producción de hidrocarburos en bloques greenfield (es decir, yacimientos nuevos). Fijó como piso una inversión de u$s 600 millones en los desarrollos onshore y de u$s 200 millones para los proyectos aguas afuera.
Otra restricción es que, en caso de que existan en la misma área hidrocarburífera actividades no sometidas al RIGI, se deberá asegurar una separación patrimonial y societaria estricta, a través de una sociedad vehículo que deberá ser la titular exclusiva de los activos, derechos y operaciones.
En la nota de resultados del cuarto trimestre de 2025, Pampa recordó que el desarrollo de Rincón de Aranda se inició tras la aprobación del RIGI para proyectos de midstream (transporte). “Bajo ese marco, el plan original contempla la construcción de toda la infraestructura asociada y de la planta de procesamiento necesaria para alcanzar un plateau de 45.000 barriles de petróleo diarios en 2027″, indicó.
“La inversión de desarrollo supera los u$s 1500 millones, lo que representa la mayor asignación de capital en un único activo en la historia de Pampa -agregó-. La posterior incorporación del upstream al RIGI amplió el alcance del proyecto, al viabilizar el desarrollo de la zona norte del bloque, permitiendo acelerar la curva de producción, adelantar el plateau y extender su duración, fortaleciendo el perfil de crecimiento y la generación de valor en el largo plazo”.
Rincón de Aranda ya es el mayor yacimiento petrolero de Pampa. El año pasado, produjo un promedio 9500 barriles diarios, contra 900 en 2024. Cerró el año en 17.100. La producción total de crudo del grupo promedió 11.700 barriles en 2025, un crecimiento del 145 por ciento. Al final del cuarto trimestre, totalizó 18.000, un salto del 355 por ciento.
Pampa es uno de los principales grupos integrados de energía de la Argentina. Gran inversor de Vaca Muerta, es dueño además de nueve centrales térmicas, cinco parques eólicos y tres hidroeléctricas. También tiene presencia en el negocio petroquímico y es accionista de Citelec, la controlante de Transener (transporte de alta tensión); de Ciesa, la holding de Transportadora Gas del Sur (tgs); y de Southern Energy, el consorcio privado que desarrolla el primer proyecto de exportacíon de gas natural licuado (GNL) del país.
En 2025, Pampa tuvo ingresos por u$s 1994 millones, un aumento del 6,5% contra 2024. Pero su resultado neto cayó de u$s 498 millones a u$s 378 millones. La principal razón, una pérdida de u$s 204 millones en concepto de Impuesto a las Ganancias el año pasado, algo que afectó a otras empresas, como YPF. En 2024, había asentado u$s 121 millones en azul por ese concepto.
De hecho, el resultado antes de impuestos de Pampa en 2025 subió 27,7%, a u$s 503 millones.
El año pasado, Pampa generó un total de 21.024 gigawatts-hora (Gwh) de electricidad, un 14,8% de share sobre el total nacional. De ese caudal, 17.950 Gwh fueron de fuente térmica y 3074, de renovables, entre eólica e hidroeléctrica.
La producción de hidrocarburos, en tanto, creció 8%, a 84.400 barriles equivalentes diarios. La de gas natural se retrajo 1%, a 72.800 barriles, con El Mangrullo como yacimiento principal (38.200 barriles, un 1,3% menos que en 2024). En el último trimestre, la producción de gas creció 10% interanual, a 63.200 barriles equivalentes.
Adonde también mostró incremento el grupo fue en las reservas probadas de hidrocarburos: 295,8 millones de barriles, un 28% más que un año antes, entre 57 millones de barriles de petróleo y 238,9 millones de gas natural.
El índice de reposición de reservas, además, fue de 3,2 veces, “lo cual refleja que las incorporaciones superaron ampliamente la creciente producción del período”, destacó.
“La vida promedio de las reservas P1 ascendió de 8,6 años en diciembre de 2024 a aproximadamente 10,2 años”, precisó.
Por su parte, la deuda neta del grupo se retrajo. Al 31 de diciembre, totalizó u$s 801 millones. Al 30 de septiembre, sumaba u$s 874 millones.
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