El desarrollo de una carrera artística a nivel internacional exige un compromiso constante, disciplina y una clara autogestión desde edades tempranas. La toma de decisiones informadas y el acompañamiento familiar resultan determinantes para sostener el rendimiento y planificar el retiro profesional a tiempo.

Durante su participación en el Women Leadership Summit, Paloma Herrera, bailarina, docente y exdirectora artística del Ballet Estable del Teatro Colón, repasó los hitos de su carrera internacional y su transición hacia la enseñanza.

“A los 15 años ingresé al American Ballet Theatre en Nueva York y a los 19 alcancé el rango de primera bailarina. Lo que siempre me guio fue el foco, la disciplina y un amor inmenso por la danza. Para tomar esas decisiones importantes, el apoyo y la libertad que me dieron mis padres fue la clave”, destacó.

Tras más de dos décadas en los principales escenarios, la artista decidió retirarse sin lesiones y en el punto más alto de su rendimiento. En esa nueva etapa, canalizó su impronta en proyectos personales.

“Decidí retirarme joven porque quería guardar los mejores recuerdos en mi memoria y en la del público. En todo lo que hago busco imprimir mi sello personal. Hoy, como docente, busco transmitir a las nuevas generaciones la misma disciplina y excelencia”, concluyó.