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La transformación digital en el sector bancario ha modificado drásticamente la relación con los clientes. En un mercado altamente competitivo, donde las soluciones tecnológicas se multiplican, construir confianza exige equilibrar la eficiencia digital con la cercanía humana y una sólida propuesta de valor.

María José Daura, Marketing Manager de Banco Macro, y Mariela Arce, Head de Marketing de Santander Argentina, abordaron el impacto de la digitalización, la relevancia del liderazgo femenino y las estrategias para conectar con los usuarios.

Liderazgo femenino, redes de apoyo y el escalón roto

Al analizar los desafíos de la carrera ejecutiva, ambas coincidieron en la importancia de establecer prioridades y construir redes de contención tanto en el ámbito personal como profesional, en un momento en el que el balance entre el trabajo y la vida personal forma parte del foco de muchas organizaciones.

“El mayor desafío es aprender a priorizar y delegar. Desde las posiciones de liderazgo tenemos la responsabilidad de generar oportunidades para que más mujeres crezcan en sus carreras y alcancen espacios de decisión”, afirmó Daura.

Estrategias de marca y el valor del factor humano

Por su parte, Arce destacó la necesidad de acompañar el desarrollo profesional en etapas clave: “Más que del techo de cristal, me gusta hablar del escalón roto. En momentos como la maternidad se necesita un respaldo estructural para no perder talento valioso. Cuando trabajamos en red, las mujeres somos sumamente poderosas”, sostuvo la ejecutiva.

Respecto a la evolución del marketing bancario, ambas referentes explicaron que el área dejó de ser exclusivamente de comunicación para integrarse plenamente en las decisiones de negocio, en un contexto donde la comunicación con los clientes se volvió horizontal.

“Hoy gestionamos millones de interacciones digitales diarias, lo que nos obliga a escuchar al cliente y transformar datos en propuestas de valor relevantes. La confianza se construye entregando soluciones simples online, pero manteniendo la profundidad del contacto humano cuando el usuario lo requiere”, explicó la ejecutiva de Santander Argentina, entidad que invierte 230 millones de dólares anuales en tecnología.

Desde la visión de Daura, el entorno de la banca argentina está paulatinamente convirtiéndose en un activo básico. “Competimos en un entorno donde los servicios se van comoditizando. Para nosotros, la cercanía física y la presencia en las comunidades son el activo principal para sostener vínculos de confianza duraderos”, concluyó la representante de Banco Macro.