La Imprenta

Las Cañitas se reconvierte: de restaurantes cerrados a explosión de cafeterías

En solo un año creció un 75% la cantidad de locales de ese rubro en ese clásico polo gastronómico. Del cambio de hábitos a los menores costos, las razones del cambio

 Cañitas, uno de los distritos comerciales más fashion de la Ciudad de Buenos Aires, se reconvirtió como consencuencia de la pandemia. Lejos quedó el polo gastronómico nocturno, en donde abundaban los restaurantes, cervecerías y bares. Ahora, surgen con fuerza los cafés de especialidades y confiterías para desayunar, merendar o hasta un almuerzo express.

En la zona de La Imprenta, entre las avenidas Del Libertador, Luis María Campos y Dorrego, hasta Virrey Loreto hay 950 espacios destinados a locales comerciales, según relevó Maure Inmobiliaria, firma focalizada en la zona.

"De este total, 857 locales están ocupados con un rubro en particular y hay 23 espacios que desaparecieron en el último año. Allí, hoy se están haciendo emprendimientos, que quizás contemplen negocios comerciales", cuenta Soledad Balayan, socia de Maure Inmobiliaria.

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 Según el relevamiento, hay un 7,8% de espacios sin actividad. "La vacancia viene en caída. Registramos un 15% menos de locales vacíos que en 2020", agrega la especialista.

La caída de los restaurantes

En la zona, los clásicos restaurantes fueron los más perjudicados. En todo 2021, la cantidad de locales de este rubro cayó un 12 por ciento

La Fonda de Polo cerró en 2020 por la pandemia. Aún no logran alquilar el local

"Durante el año pasado, cerró Casita China, un clásico del barrio que estuvo más de 20 años, en  Maure y Soldado de la Independencia. El local, ahora, está tapiado con ladrillos. Es un misterio qué pasará con este espacio", explica Balayan.

En 2020, también como consecuencia de la pandemia, el clásico La Fonda del Polo, parrilla ubicada en Báez y Chenaut, cerró definitivamente. "Aún no encontró nuevo inquilino", remarca la broker.

A la lista negra, se suma Williamsburg, en Migueletes y Maure. El espacio fue absorbido por el local lindero de Narda Lepes, actualmente cerrado por refacciones. "Está agrandando el salón", explican en el mercado.

Praline, en Gorostiaga al 1800, abrió sus puertas hace pocos meses. Foto: Antonio Pinta. 

También el clásico La Palomina, que funcionaba en Arce 599, bajó definitivamente sus persianas durante la pandemia. "El local sigue vacante", apuntan en la inmobiliaria.

Los locales de más de 150 metros cuadrados (m2) son los que más tardan en encontrar nuevo inquilino. Por su parte, los inmuebles chicos no bajaron de precio, ni siquiera, en pandemia. Pero sí se pone en juego el poder de negociación, que depende de cada propietario. 

"Hay gran demanda de este tipo de negocios y un recambio constante. Aquellos más grandes son los que, todavía, están vacantes y cuesta más ocupar", describe Balayan.

Los café, una moda que se instala

La panadería y cafetería Próspero Velazco desembarcó el año pasado en la zona de La Imprenta. Con un local con formato take away y, al menos, 12 mesas se instaló con fuerza en Maure al 1600. "Allí funcionaba una verdulería. Es un local chico. Pero ganó espacio con la habilitación para poner mesas a la calle", explica Balayan.

Según el relevamiento de Maure Inmobiliaria, en el último año, el rubro de "cafecitos" creció un 75%, una moda que parece que llegó para quedarse

Otro desembarco de 2021 fue el de Praliné. Llegó a la calle Gorostiaga al 1800, con su oferta de tortas, cookies y todo tipo de desayunos.

También, desembarcó un clásico del rubro: la panadería Dos Escudos, aunque sin salón para sentarse. Está en San benito de Palermo y Soldado de la Independencia.

"En plena pandemia. abrimos un local en la zona de Cañitas, sobre la avenida Del Libertador. Está funcionando muy bien", apunta Marcelo Salas Martínez, dueño de la cadena Café Martínez.

Si bien el sector gastronómico no parece recuperarse de los coletazos de la pandemia, que ahora vuelve a golpear a la industria con la tercera ola, el formato de cafeterías parece sobrevivir.

"A la hora de hacer inversiones las cafeterías requieren menos desembolso de dinero. Hoy hay un boom de cafeterías de especialidades con locales para llevar, que requieren poco equipamiento y baja inversión", agrega Salas.

Dos Escudos también abrió en Cañitas. Foto: Antonio Pinta

"Nosotros, durante la cuarentena, no tuvimos grandes cierres. Eso se debe a que somos una marca franquiciante. Tenemos un sistema de soporte, que ayuda a pasar la crisis de mejor manera. Hoy las inversiones que se ven se dan en barrios y no en zonas céntricas", finaliza.

Daniel Prieto, presidente de la Asociación de Hoteles, Restaurantes, Confiterías y Cafés (AHRCC), asegura: "Los gastronómicos se amoldan a las necesidades de cada barrio y eso es lo que está ocurriendo en Cañitas".

"Hace tiempo que Cañitas dejó de ser una zona de noche. Cerraron restaurantes y sólo quedaron los icónicos. La demanda hoy está en los café de especialidades. Nace por una unidad de negocios mas chica, costos mas chicos, en donde solo se toma café", indica.

Cuánto cuesta un alquiler comercial

Más allá del boom por las cafeterias y los espacios para desayunar y merendar, abrir este tipo de locales en la mayoría de los casos requiere una inversión más chica. "Las cafeterías de especialidad toman espacios pequeños y tiene salones chicos con pocas mesas", remarca Prieto.

Por ejemplo, la renta de un local para que funcione allí un restaurante cuesta en promedio u$s 2000 por mes, aunque hay propiedades que llegan hasta los u$s 10.000. En Báez al 300, hoy se ofrece por u$s 2000 un inmueble de más de 400 m2 con tres plantas, donde funcionaba allí una heladería de la cadena Persicco.

En cambio, en un local de 100 m2, se puede instalar una cafetería, donde la oferta de opciones presenta un ticket más bajo. Los precios suelen ser en pesos y arrancan en los $ 80.000 y llegan hasta los $ 200.000.



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