

El mercado laboral argentino comienza a mostrar señales de previsibilidad en sus decisiones de contratación, con el foco puesto en encontrar y retener el talento adecuado en un entorno cada vez más competitivo. De acuerdo con el informe “Mercado laboral 2026: del modo supervivencia a la era de la competitividad” de Adecco Argentina, elaborado a partir de una encuesta a empresas de más de diez industrias, las organizaciones proyectan un escenario de estabilidad con crecimiento selectivo en las contrataciones y nuevas prioridades en la gestión del capital humano.
Uno de los datos destacados de la mirada empresarial sobre la reforma laboral, aprobada en febrero de este año como parte de una modificación de la Ley de Contrato de Trabajo que impulsa el gobierno de Javier Milei, es que siete de cada diez compañías consideran que tendrá un impacto parcial o bastante positivo en la contratación de talento. Aunque también advierten que, por sí sola, no será suficiente para “impulsar la creación inmediata de empleo”.

“El mundo del trabajo está cambiando: las empresas buscan perfiles diferentes, las personas priorizan otros factores al momento de elegir un empleo y el debate sobre la modernización del marco laboral vuelve a ocupar un lugar central. En este contexto, la forma en que las organizaciones gestionen el talento será clave para sostener su competitividad”
Contrataciones más estratégicas
El informe también muestra que el 44% de las empresas planea mantener sus niveles de contratación, mientras que un 40% anticipa incrementarlos y solo un 16% prevé reducir su dotación: “Las empresas ya no se encuentran en modo defensivo, pero tampoco avanzan con expansiones masivas. En cambio, comienzan a priorizar contrataciones más selectivas”, explica la encuesta.
En este marco, la consultora destaca que una eventual reforma laboral “podría aportar previsibilidad para la toma de decisiones empresariales y favorecer a la formalización del empleo”, aunque el crecimiento del trabajo estará más ligado a la inversión y al nivel de actividad económica.
La transformación del mercado laboral también se deja notar en la modalidad del trabajo. Para 2026, el 50% de las empresas proyecta esquemas predominantemente presenciales, el 42% mantendrá modelos híbridos y solo un 8% continuará con modalidades completamente remotas.
“Para muchas organizaciones, la oficina comienza a redefinirse como un espacio de encuentro, colaboración y cultura organizacional, más que como un lugar de control”, agregó Dewey.
Asimismo, las expectativas salariales continúan liderando las principales dificultades para cubrir posiciones (36%), seguidas por la escasez de líderes capacitados y de habilidades técnicas específicas.













