

Central Puerto avanza en el desarrollo de un ambicioso proyecto forestal en Corrientes, donde evalúa la construcción de un aserradero de gran escala en el Parque Industrial de Santa Rosa. La iniciativa, que apunta a potenciar la industrialización de la madera con perfil exportador y generación de energía a partir de biomasa, se encuentra actualmente en etapa de evaluación y diseño.
El proyecto tomó visibilidad tras la reciente gira por los Estados Unidos, donde el gobernador correntino, Juan Pablo Valdés, mencionó una inversión inicial en torno a los u$s 40 millones. Sin embargo, dentro de la compañía analizan un esquema que podría escalar ese monto a medida que se definan algunas variables vinculadas a infraestructura, logística y operación.
Desde la compañía reconocen que, si bien el proyecto es real y viene trabajándose desde hace tiempo junto a autoridades provinciales, todavía se están afinando aspectos técnicos y financieros: “Es un proyecto que queremos hacer, pero todavía hay muchas cosas que tienen que quedar despejadas”, señalaron directivos de la empresa energética en diálogo con El Cronista.

Uno de los factores clave es el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI). En Central Puerto remarcan que el esquema actual, que establece un piso mínimo de u$s 200 millones, deja afuera iniciativas como este aserradero. En ese sentido, aclararon que el tema se encuentra en discusión con el ministro de Economía, Luis “Toto” Caputo, y a la espera de nuevas definiciones.
Sobre el número final de inversión, en Central Puerto estiman que se ubicará en un rango intermedio: “No son u$s 40 millones (como se dijo), pero tampoco u$s 100 millones”.
Corrientes, que ya adhirió al RIGI para ofrecer estabilidad fiscal por 30 años, busca que esta herramienta sea el motor de las PyMES y no solo de las corporaciones transnacionales.
Sobre el proyecto
El proyecto contempla la instalación de un aserradero de gran escala en el parque industrial de Santa Rosa, apalancado en un activo estratégico: más de 160.000 hectáreas distribuidas en la región mesopotámica. Esa base productiva es resultado de adquisiciones realizadas en los últimos años y constituye el punto de partida para avanzar en la industrialización de la madera.
Antes de iniciar la construcción, la empresa debe resolver aspectos vinculados a infraestructura y operación, como la logística de transporte de la materia prima y la salida exportadora del producto final.

En términos de impacto, el proyecto prevé generar entre 200 y 400 empleos directos durante la etapa de construcción, además de un importante efecto multiplicador en servicios asociados como transporte, seguridad y catering. A futuro, la planta estará orientada a la producción de bienes con valor agregado y perfil exportador.
La incursión en el negocio forestal forma parte de una estrategia más amplia de diversificación que la compañía inició años atrás, en busca de sectores con menor regulación, potencial exportador y ventajas comparativas para la Argentina. En ese marco, además del sector forestal, Central Puerto también avanza en proyectos vinculados a la minería.
Desde la empresa fueron claros respecto a los tiempos: se anunciará cuando la decisión esté completamente tomada: “Somos una compañía que cotiza en la bolsa de Nueva York. Cuando sea un hecho relevante, lo vamos a comunicar nosotros”.













