

Aunque el capital de riesgo volvió a crecer en América Latina en el último año, la recuperación no se traduce todavía en una mayor capacidad del ecosistema para convertir startups en empresas de alto crecimiento.
En 2025, la región levantó u$s 4,696 millones de dólares en venture capital, 65% más que en 2024 y el mayor monto desde 2022, aunque el número de rondas continúa por debajo de los niveles alcanzados antes de la contracción del mercado.
De acuerdo con el estudio LATAM VC 2026, de Endeavor, durante 2025 se registraron 554 rondas de inversión, 30% menos que las 788 contabilizadas en 2022. La diferencia apunta a una recuperación en la que el capital regresa, pero no necesariamente se distribuye entre un mayor número de empresas.
El reto aparece con mayor claridad al observar la evolución de las startups que buscan avanzar de una etapa temprana a una ronda de Serie A.
Entre las generaciones de emprendimientos que levantaron capital semilla (seed) de 2015 a 2020, entre 27% y 34% llegó a Serie A después de cinco o seis años. En contraste, la generación de 2022 había alcanzado una tasa de graduación de apenas 5% al cuarto año.
El dato no significa que todas las generaciones recientes vayan a mantener tasas tan bajas, ya que el estudio de Endeavor sugiere que sus periodos de maduración son distintos y todavía necesitan tiempo para completar su recorrido. Sin embargo, sí muestra una ruptura respecto de los patrones observados en años anteriores y pone el foco en la capacidad de las compañías para demostrar tracción, atraer nuevas inversiones y sostener su crecimiento.
“El capital está regresando a LATAM, pero la pregunta más importante ya no es cuánto dinero entra: es cuántas compañías logran escalar. La recuperación es real, aunque todavía es parcial”, señaló Alfredo Castellanos, managing partner de Glisco Partners, fondo que participó en el estudio de Endeavor.
El dinero se concentra en las etapas de mayor escala
La distribución del financiamiento confirma que el mercado opera con distintos niveles de acceso al capital según la etapa de desarrollo de las empresas. En 2025, las rondas seed representaron 56% de las operaciones, pero apenas 7% del monto invertido.
La concentración es más evidente en las etapas avanzadas. Durante el primer semestre de 2026, las rondas de Serie C y D o posteriores reunieron 60% del capital, mientras que Serie B representó 13%. En otras palabras, aunque las inversiones semilla siguen aportando una parte importante de la actividad, el dinero se concentra en compañías que ya alcanzaron una escala mayor.
También cambia el origen de los recursos conforme avanzan las rondas. En el primer semestre de 2026, los fondos regionales aportaron 56% del capital destinado a seed, mientras que los inversionistas internacionales representaron 72% de Serie B y 81% de Serie C.
Para avanzar hacia rondas más grandes, las empresas dependen en mayor medida de capital internacional, en un mercado que exige resultados y mayor madurez para comprometer inversiones de mayor tamaño.
Interés por startups de inteligencia artificial crece
La inteligencia artificial es uno de los segmentos que gana participación en el financiamiento, incluso en un entorno de contracción. Entre el primer semestre de 2025 y el mismo periodo de 2026, el mercado total de venture capital en la región cayó 25%, mientras que el capital destinado a compañías relacionadas con IA pasó de u$s 165 a 327 millones de dólares.
Su participación en el monto invertido aumentó de 7% a 19%. No obstante, el estudio distingue entre empresas que incorporan inteligencia artificial en sus operaciones o productos y aquellas cuyo negocio se construye específicamente alrededor de esta tecnología.
En este último grupo, el ecosistema todavía es pequeño. Endeavor identificó ocho compañías nativas de IA que levantaron u$s 13.3 millones de dólares, sin operaciones de growth equity y con 88% del capital proveniente de fondos regionales.
La IA como vertical independiente representó 8% de las rondas y apenas 1% del capital, por lo que su peso actual en el mercado responde, en mayor medida, a su adopción transversal en sectores ya establecidos.
Las salidas se contraen
A la dificultad para escalar se suma el factor de la limitada actividad de salidas, que permite a los fondos recuperar sus inversiones y devolver capital a sus inversionistas para alimentar nuevos ciclos de financiamiento.
En 2025 se registraron 38 operaciones de fusiones y adquisiciones (M&A) en América Latina, frente a 37 en 2024 y 55 en 2022. El volumen permanece 31% por debajo del máximo de ese año y prácticamente estancado frente al ejercicio previo.
La falta de dinamismo en las salidas limita la circulación del capital dentro del ecosistema, precisamente cuando las startups necesitan recursos para pasar de una etapa de crecimiento a otra y los fondos deben demostrar retornos para levantar nuevos vehículos de inversión.
“LATAM sigue generando founders, innovación y compañías relevantes. El desafío ahora es transformar esta actividad en escala y la escala en salidas: que más empresas avancen de seed a Serie A y B, lleguen a growth y generen los retornos que vuelvan a alimentar el ciclo”, afirmó Vincent Speranza, managing partner de Endeavor México.
El estudio LATAM VC 2026 analizó 3,427 emprendimientos tecnológicos, 4,770 rondas de venture capital registradas entre 2011 y el primer semestre de 2026, así como 223 financiamientos de deuda en Argentina, Brasil, Chile, Colombia y México. La información proviene de Endeavor Data Unit, con datos recopilados en junio de 2026 y validaciones de rondas e inversionistas a partir de CB Insights y PitchBook.
















