

El peso mexicano se encamina a su séptima semana consecutiva de depreciación frente al dólar, pese a registrar una apreciación en la última jornada de la semana. La incertidumbre sobre el rumbo de la política monetaria de la Reserva Federal (Fed) de EE.UU. y el conflicto geopolítico en Medio Oriente mantienen bajo presión al tipo de cambio.
El tipo de cambio cotiza en MXN $18.6883 por dólar el 23 de octubre, una apreciación de 0.16% frente al cierre previo, de acuerdo con datos de Bloomberg. Durante la jornada, el dólar estadounidense alcanzó un máximo de MXN $18.8079 y un mínimo de MXN $18.6431 por unidad.
“La prima de riesgo geopolítico y el sentimiento global de aversión al riesgo mantienen bajo presión a las divisas de economías emergentes”, señaló Janneth Quiroz, economista en jefe de Monex.
La recuperación del peso mexicano se produjo a pesar de que el dólar avanzó 0.16% durante la mañana del viernes, hasta ubicarse en 101.77 puntos, de acuerdo con su índice ponderado.
Aunque el avance diario permitió recortar parte de las pérdidas, la moneda mexicana acumula una depreciación cercana a 11% en el periodo de siete semanas, en medio de las expectativas sobre las tasas de interés en EE.UU. y México.
¿Qué presiona al peso mexicano frente al dólar?
Gabriela Siller, economista en jefe de Banco Base, explicó que la escasez de indicadores económicos relevantes de EE.UU. durante la jornada contribuyó a un desempeño mixto en el mercado cambiario.
Sin embargo, el peso mexicano continúa enfrentando presiones por el desmantelamiento de operaciones de carry trade, ante la expectativa de que la Fed aumente su tasa de interés en diciembre. Un eventual incremento reduciría el diferencial de tasas entre México y EE.UU., restando atractivo a las inversiones en pesos.
A estos factores se suma una mayor aversión global al riesgo y la exposición a otras economías de la región, donde los inversionistas también participan en operaciones de carry trade.
La próxima semana, la Reserva Federal celebrará su reunión de política monetaria, en la que el mercado descuenta ampliamente que mantendrá sin cambios su tasa de referencia. La decisión será relevante para las expectativas sobre el dólar y el desempeño de las divisas emergentes.
Para James Salazar, subdirector de análisis económico y financiero de Kapital Grupo Financiero, la evolución del tipo de cambio continúa determinada por las decisiones de política monetaria de México y EE.UU. “Por eso seguimos viendo un peso presionado”, afirmó.
Banxico y la Fed marcan el rumbo del tipo de cambio
Las previsiones de los analistas apuntaban a que el tipo de cambio superaría los MXN $18.80 por dólar, en un entorno de mayores precios del petróleo. No obstante, la publicación de los datos de inflación y actividad económica de México correspondientes a la primera quincena de octubre permitió al peso mexicano recuperar parte del terreno perdido.
Salazar consideró que los indicadores recientes reducen el margen de maniobra de Banxico para continuar con los recortes a la tasa de interés, luego de que las últimas minutas del banco central abrieran la puerta a esa posibilidad.
“Banco de México no tendría mucho margen de recortar, después de que en las últimas minutas se abrió la puerta a ello; estos datos refuerzan que la pausa seguiría”, señaló el estratega.














