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Tener deudas no significa necesariamente que exista un problema financiero. Un crédito puede formar parte de la administración habitual del dinero siempre que los pagos sean compatibles con los ingresos y no impidan cubrir otras necesidades. La situación puede comenzar a complicarse cuando las obligaciones ocupan una parte cada vez mayor del presupuesto mensual.

Una de las primeras señales aparece cuando llegar al final del mes se vuelve difícil incluso después de cubrir los gastos habituales. También conviene prestar atención cuando se utiliza una tarjeta de crédito o un nuevo financiamiento para pagar gastos que anteriormente podían cubrirse con los ingresos disponibles. Si esta práctica se vuelve recurrente, puede indicar que existe un desequilibrio entre entradas y salidas de dinero.

La Encuesta Nacional de Inclusión Financiera (ENIF) 2024, elaborada por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) en colaboración con la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV), mostró que 76.5% de la población de entre 18 y 70 años tenía al menos un producto financiero formal. El dato refleja la relevancia que tienen actualmente el crédito y otros servicios financieros en la administración de los hogares mexicanos.

Cinco señales que conviene revisar

  1. Recurrir constantemente al crédito para gastos cotidianos: Aunque una tarjeta es una herramienta útil para administrar ciertos consumos, depender de ella para pagar alimentos, servicios u otras necesidades básicas indica que los ingresos ya no son suficientes para cubrir el presupuesto.
  2. Hacer únicamente los pagos mínimos de las tarjetas durante varios meses: Esta práctica mantiene la cuenta al corriente, pero prolonga el plazo para liquidar el saldo y eleva de manera considerable el costo financiero. La Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros (Condusef) explica que el pago mínimo es la cantidad necesaria para conservar la línea de crédito activa, mientras que el pago para no generar intereses evita la acumulación de cargos adicionales.
Registrar ingresos, gastos y deudas ayuda a recuperar el control del presupuesto.
Registrar ingresos, gastos y deudas ayuda a recuperar el control del presupuesto.Fuente: ShutterstockShutterstock
  1. Usar una deuda para pagar otra: Pedir un nuevo préstamo para cubrir obligaciones anteriores no resuelve el problema de fondo. Antes de recurrir a esta opción, es indispensable calcular la capacidad real de pago y comparar el costo total del nuevo financiamiento.
  2. Acumular varios créditos con distintas fechas de pago, tasas y condiciones: Tener más de una obligación no implica necesariamente sobreendeudamiento, pero sí complica la administración mensual del dinero.
  3. Comprometer gastos esenciales: La quinta señal aparece cuando las mensualidades afectan rubros prioritarios como vivienda, alimentación, transporte o servicios básicos.

Cómo recuperar el control del presupuesto

El primer paso consiste en elaborar un diagnóstico financiero. Registrar ingresos, gastos y deudas permite conocer cuánto dinero se destina cada mes a los compromisos y cuáles generan mayor presión. La ENIF 2024 señala que 65.3% de la población de 18 a 70 años llevó un registro de sus gastos o los de su hogar; dentro de ese grupo, 39.5% registró recibos o deudas pendientes y 23.9% llevó un presupuesto o anotó sus ingresos y gastos.

También conviene comparar las condiciones de cada crédito. El Banco de México cuenta con herramientas que permiten analizar las condiciones con las que distintas instituciones financieras otorgan créditos a los consumidores, incluyendo tasas, montos y plazos. Esta información puede servir como referencia antes de asumir una nueva obligación.

En este contexto, los expertos en deudas de Bravo contemplan un diagnóstico financiero y un plan de liquidación personalizado. De acuerdo con la información proporcionada por la compañía, su esquema incluye negociación con acreedores, acompañamiento y herramientas de educación financiera. La empresa señala que las negociaciones pueden alcanzar descuentos de hasta 70% sobre la deuda, dependiendo de las condiciones de cada caso.

Detectar a tiempo las señales de sobreendeudamiento permite tomar decisiones antes de que la situación se vuelva más compleja. Revisar el presupuesto, conocer el costo de cada crédito y evitar asumir nuevas obligaciones sin analizar su impacto son pasos fundamentales para recuperar el control de las finanzas personales.

Este contenido patrocinado fue elaborado con inteligencia artificial generativa y contó con la supervisión, edición y validación de un periodista de El Cronista.