

Solicitar un préstamo suele comenzar con una necesidad concreta: financiar una compra, cubrir un gasto importante o reorganizar las finanzas personales. Sin embargo, antes de iniciar cualquier trámite existe un paso que puede influir en el proceso: revisar el historial crediticio.
El historial reúne información sobre el comportamiento financiero de una persona, como los créditos contratados, los pagos realizados y el cumplimiento de las obligaciones. Las instituciones financieras pueden consultar esta información para evaluar el riesgo de otorgar un nuevo financiamiento y establecer las condiciones correspondientes.
Por eso, conocer la situación crediticia antes de solicitar un préstamo permite identificar posibles errores o inconsistencias y tener una referencia más clara sobre el nivel de endeudamiento. También ayuda a determinar si existe margen suficiente para asumir una nueva obligación sin comprometer otros gastos.
La Encuesta Nacional de Inclusión Financiera (ENIF) 2024, elaborada por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) en colaboración con la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV), mostró que 37.3% de la población de entre 18 y 70 años tenía al menos un crédito formal. El indicador aumentó 8.2 puntos porcentuales respecto de 2015.

Qué revisar en el historial crediticio
Uno de los beneficios de consultar el historial consiste en conocer cómo aparecen registrados los compromisos financieros. Un crédito que ya fue liquidado, un atraso que no corresponde o una información desactualizada pueden requerir una aclaración antes de iniciar una nueva solicitud.
También es importante observar el nivel de endeudamiento actual. Tener varios créditos no significa necesariamente que exista un problema, pero cuando una proporción elevada de los ingresos se destina a cubrir mensualidades, asumir otro compromiso puede reducir el margen disponible para gastos esenciales.
La Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros (Condusef) recomienda comparar diferentes alternativas de crédito, revisar el Costo Anual Total (CAT) y analizar cuidadosamente las condiciones de contratación. Estos elementos permiten conocer mejor el costo de un financiamiento antes de tomar una decisión.
El Banco de México también publica información relacionada con las condiciones de los créditos y las tasas de interés del sistema financiero. Consultar información oficial puede ayudar a comparar alternativas y entender que el costo de un préstamo no depende únicamente de la mensualidad.
Antes de contratar, además, conviene revisar el plazo, las comisiones, los intereses y las condiciones para realizar pagos anticipados. Una mensualidad aparentemente accesible puede terminar representando un costo mayor si el plazo se extiende demasiado.
Cómo prepararse antes de pedir un préstamo
Bravo, la solución para liquidar deudasse especializa en la negociación y liquidación de deudas. De acuerdo con la información proporcionada por la compañía, su proceso comienza con un diagnóstico de la situación financiera y la elaboración de un plan de liquidación ajustado a las necesidades de cada persona. También contempla herramientas de educación financiera.
La empresa señala que puede negociar con los acreedores descuentos de hasta 70% sobre el monto adeudado, dependiendo de cada caso. Asimismo, después de siete meses de buen comportamiento, el cliente puede ser evaluado para acceder a un crédito destinado a liquidar anticipadamente las obligaciones, sujeto al perfil y a las condiciones aplicables.
Revisar el historial antes de pedir un préstamo también permite evitar solicitudes innecesarias. Si existen deudas pendientes o problemas de pago, puede ser conveniente ordenar primero las finanzas antes de asumir otro compromiso.
La decisión de solicitar financiamiento debe partir de la capacidad real de pago y no solamente de la necesidad inmediata de obtener dinero. Conocer el historial, comparar alternativas y revisar el costo total permite llegar al proceso de solicitud con más información y reducir el riesgo de asumir una deuda difícil de sostener.
Este contenido patrocinado fue elaborado con inteligencia artificial generativa y contó con la supervisión, edición y validación de un periodista de El Cronista.














