El ministro del Supremo Tribunal Federal (STF), Cristiano Zanin, quedó en el centro de la escena política brasileña después de ordenar la extensión del horario de votación hasta las 19 (hora de Brasilia), durante la segunda vuelta presidencial. La decisión se tomó a pedido de la coalición de Luiz Inácio Lula da Silva.
Desde el equipo del actual presidente se había denunciado fallas en el transporte público gratuito, entre ellas la falta de colectivos en ciudades del estado de Bahía. Zanin respondió dictando una medida cautelar como relator del caso en el Supremo Tribunal Federal (STF), mientras que el Tribunal Superior Electoral (TSE) quedó a cargo de ejecutarla.
Quién es Cristiano Zanin y cómo llegó al máximo tribunal
Nacido el 15 de noviembre de 1975 en Piracicaba, estado de São Paulo, Zanin se graduó en Derecho en 1999 en la PUC-SP. Comenzó a ejercer como abogado en 2000 y también se desempeñó como profesor de Derecho Civil y Derecho Procesal Civil. Además, trabajó en el Comité de Derechos Humanos de las Naciones Unidas.
Su vínculo con Lula se consolidó en 2013, cuando se convirtió en abogado de la familia del dirigente y encabezó su defensa en la Operación Lava Jato. Durante esos procesos sostuvo la tesis de la parcialidad del juez a cargo. Su actuación fue considerada clave para que Lula pudiera competir en las elecciones presidenciales de 2022.
Zanin llegó al STF en reemplazo de Ricardo Lewandowski, quien se jubiló en abril de 2023. El Senado aprobó su designación por 58 votos contra 18 el 21 de junio de ese año y asumió el cargo el 3 de agosto, a los 47 años.
Las críticas por su vínculo con Lula
La trayectoria de Zanin generó cuestionamientos por su relación previa con el presidente. Sus críticos sostienen que su cercanía con Lula influyó en su nombramiento, mientras que durante su evaluación en el Senado el magistrado afirmó que un integrante del STF solo debe estar sometido a la Constitución.
Otro antecedente relevante fue su participación en el juicio por la trama golpista de 2022 y 2023. Zanin presidió el panel y acompañó el voto del relator Alexandre de Moraes en un proceso que terminó con la condena de Jair Bolsonaro y otros acusados por cuatro votos contra uno.
Por qué extendió la votación y qué pasó después
La medida del 25 de octubre recibió críticas de la campaña de Flávio Bolsonaro. El diputado Carlos Jordy cuestionó la intervención y sostuvo que generaba tumulto.
En cambio, el coordinador jurídico de la campaña de Lula defendió la decisión al considerar que buscaba garantizar el derecho al voto de quienes tuvieron dificultades para llegar a las urnas.
Zanin aclaró posteriormente que la extensión solo alcanzaba a los lugares donde las urnas seguían abiertas: las mesas ya cerradas no podían reabrirse. Como consecuencia de la medida, el TSE suspendió la totalización de los votos.
















