Carlos Scolari es semiólogo, investigador y autor de -entre otros trabajos- La guerra de las plataformas. Del papiro al metaverso (Anagrama, 2022), un ensayo que repasa la historia de los conflictos mediáticos para entender la batalla que hoy libran las grandes tecnológicas por nuestra atención, nuestros datos y nuestro tiempo.

Además, el autor lleva más de tres décadas investigando comunicación digital: nacido en Rosario en 1963 y radicado en España desde 1990, dio clases en las universidades de Vic, Pompeu Fabra y la Cattolica di Milano, y es, según Dialnet, el investigador que escribe en español más citado en Comunicación y Medios. 

Cuando escribió, el gran tema en discusión era el metaverso, la apuesta de Meta para relanzar a Facebook tras llegar a un tope de usuarios; hoy Scolari la considera un intento fallido.

Si tuviera que sumarle un capítulo al libro, dice consultado por Infotechnology, sería sobre la plataforma de las inteligencias artificiales: la lucha actual entre las empresas de los Estados Unidos, y entre los Estados Unidos y China, entra dentro del mismo esquema histórico que planteó en su texto, porque guerras de plataformas “hubo siempre”. El nuevo escenario de batalla, sostiene, es la inteligencia artificial, y en esta entrevista profundiza sobre ese cambio.

Cuando hablás de la guerra a las plataformas, ¿cuál es hoy el principal campo de batalla: la atención, los datos, los contenidos o la inteligencia artificial?

Es un poco todo, porque la atención es el tiempo que nosotros pasamos mirando la pantallita o consumiendo una determinada plataforma. Esto es bastante parecido a lo que era la época del broadcasting, cuando las grandes emisoras de televisión abierta se disputaban las audiencias.

Lo que ha cambiado es que esa atención está generando datos, que son cuidadosamente extraídos y después monetizados, lo cual permite afinar el tipo de comunicación que recibimos a través de los algoritmos. Son todas dimensiones conectadas entre sí.

¿Qué lugar ocupan hoy TikTok y las plataformas chinas en esa disputa global frente a las grandes compañías estadounidenses?

Hoy nadie se acuerda de TikTok, cuando hace un año estaba todo el mundo preocupado por TikTok. Fue la primera y la última red social china que entró en occidente. Yo creo que esto no va a pasar nunca más, después de esa experiencia.

Se están generando dos grandes ecosistemas de plataforma, uno oriental y otro occidental, parte de esta nueva guerra fría. En China quizás la plataforma más potente es WeChat, que hoy es todo un ecosistema con decenas de aplicaciones: para tomar un vehículo o para pagar. Hay infinidad de plataformas que en Occidente prácticamente desconocemos, como Bilibili.

Seguramente quedarán nichos de contenidos humanizados, hechos por humanos con mínima intervención de la IA o sin intervención de la IA, que quizás serán los más buscados.

La guerra de las plataformas. Del papiro al metaverso (Anagrama, 2022) es un ensayo que repasa la historia de los conflictos mediáticos para entender la batalla que hoy libran las grandes tecnológicas por nuestra atención, nuestros datos y nuestro tiempo.
La guerra de las plataformas. Del papiro al metaverso (Anagrama, 2022) es un ensayo que repasa la historia de los conflictos mediáticos para entender la batalla que hoy libran las grandes tecnológicas por nuestra atención, nuestros datos y nuestro tiempo. Anagrama

El streaming prometía ampliar la oferta, pero terminó fragmentándose entre múltiples servicios. ¿Hacia dónde va ahora ese modelo?

El modelo de streaming está a mitad de camino entre la lógica del many to many, muchos a muchos, y la lógica tradicional del broadcasting, uno hablando a muchos. Lo interesante es que el streaming es broadcasting dentro del networking: se aprovecharon plataformas pensadas para una comunicación más horizontal y se les incrustó adentro esta experiencia exitosa de broadcasting.

¿Es sostenible la guerra de contenidos y suscripciones o veremos una nueva concentración del mercado?

Yo creo que eso se está dando. Se han dado fusiones, HBO Max. Las familias no pueden pagar cinco o diez suscripciones mensuales a diferentes plataformas. Servicios como el de Movistar en España ya ofrecen como una metaplataforma: uno puede acceder a Apple o a HBO vía Movistar. Era previsible que hubiera fusiones entre las plataformas y no me extrañaría que hubiera alguna más.

¿Qué papel deberían desempeñar los Estados y las regulaciones frente a la concentración de poder tecnológico?

Está claro que este tipo de tecnología necesita algún tipo de regulación. A diferencia de otras tecnologías que nacieron en ámbito estatal, como la energía nuclear, la IA está generada por grandes corporaciones privadas, y a los Estados Unidos no le interesa mucho intervenir ahí.

Europa ya se ha movido un poco más rápido y ha sacado recomendaciones sobre niveles de riesgo; creo que es un primer pasito, pero habrá que hacer intervenciones más profundas. El desarrollo de la IA es tan acelerado que cualquier legislación corre el riesgo de quedar desfasada apenas sale.

Si miramos hacia los próximos cinco o diez años, ¿qué plataforma, modelo o transformación podría alterar más profundamente el ecosistema mediático?

Eso no lo sabemos, el ecosistema mediático y tecnológico en general es tan complejo que es muy difícil tener un escenario más o menos afinado. En noviembre de 2022 apareció ChatGPT, y en pocos meses ya había crecido de manera exponencial la cantidad de usuarios en todo el mundo. Creo que eso es una señal de que en cualquier momento puede aparecer algo que reconfigure todo el ecosistema mediático.

Si pensamos en la telefonía móvil, fue un período de casi veinte años hasta que se estabilizó. Yo creo que hoy la IA no es una moda, obviamente, esto vino para quedarse, y va a llevar bastante tiempo ver todas las consecuencias. No me gustan los discursos apocalípticos.