
Meta Platforms, la empresa matriz de WhatsApp, Instagram y Facebook, despedirá, aproximadamente, a 8.000 trabajadores, lo que representa el 10% de su fuerza laboral global de unos 79.000 empleados. Esta medida, efectiva a partir del 20 de mayo de 2026, se complementa con la cancelación de 6.000 vacantes abiertas, como parte de un plan para mejorar la eficiencia operativa y equilibrar costos.
La jefa de Recursos Humanos de Meta, Janelle Gale, explicó en un memo interno que los despidos buscan “gestionar la empresa de manera más eficiente” y liberar recursos para áreas prioritarias, en medio de crecientes gastos en infraestructura tecnológica.
Los afectados recibirán indemnizaciones: 16 semanas de salario base más dos semanas por año trabajado en EE.UU., con esquemas similares en otros mercados. Esta no es la primera reestructuración; Meta ya recortó miles de puestos en 2022, 2023 y 2025, enfocándose en divisiones como Reality Labs, reclutamiento y ventas.
Apuesta millonaria por la inteligencia artificial
Paradójicamente, los despidos coinciden con un redoblamiento de inversiones en IA. Meta proyecta gastos de capital entre u$s 115.000 y u$s 135.000 millones para 2026, casi el doble de los 72.200 millones de 2025, destinados principalmente a centros de datos, modelos de IA y servicios en la nube.
Mark Zuckerberg, CEO de Meta, ha enfatizado que la IA transforma el trabajo: “Proyectos que solían requerir equipos grandes ahora se logran con una sola persona talentosa”, impulsando automatización interna. La compañía también adquiere startups de IA y contrata expertos top, como el ex-CEO de Scale AI, Alexandr Wang.

Despidos en Meta: impacto en el mercado y la industria
Las acciones de Meta cayeron más del 2% tras el anuncio, reflejando preocupaciones por la sostenibilidad de estos recortes masivos. Esta tendencia se replica en el sector tech, donde big tech como Amazon, Microsoft y Alphabet invierten más de 620.000 millones de dólares en IA para 2026, optimizando plantillas mediante automatización. Analistas ven en esto un “gran reemplazo” laboral por IA, con riesgos para la innovación si los recortes son excesivos.
Meta busca posicionarse en la carrera por la “superinteligencia” artificial, con modelos como Llama y avatares 3D avanzados.














