

El glaciar Perito Moreno atraviesa un período de cambios que ponen en duda la estabilidad que históricamente lo caracterizó. Un estudio publicado en la revista científica Communications Earth & Environment detectó un fuerte aumento del adelgazamiento del hielo y un retroceso de 800 metros en una parte de su frente entre 2020 y 2024.
La investigación fue realizada por científicos de la Friedrich-Alexander-Universität Erlangen-Nürnberg, junto con investigadores argentinos y del Centro Aeroespacial Alemán (DLR), entre otras instituciones.
Para analizar el estado actual del glaciar utilizaron mediciones de radar desde helicóptero, estudios de profundidad del lago, imágenes satelitales y registros de velocidad del hielo.
El trabajo, publicado en 2025 bajo el título The state and fate of Glaciar Perito Moreno, advierte que el glaciar podría entrar en una etapa de retroceso más rápida si continúa perdiendo espesor y alcanza determinadas zonas de su lecho.
El Perito Moreno perdió 800 metros en una zona entre 2020 y 2024
Uno de los principales hallazgos del estudio está relacionado con el retroceso del frente del glaciar. Los investigadores observaron que, desde 2020, el sector ubicado hacia la costa noroeste del Canal de los Témpanos retrocedió unos 800 metros en apenas cuatro años, entre 2020 y 2024.
El comportamiento no fue igual en todo el frente. Hacia el Brazo Rico, el retroceso registrado desde 2019 fue de entre 200 y 400 metros, una magnitud que también resulta significativa en comparación con la estabilidad observada durante décadas anteriores.
Los investigadores remarcan que el Perito Moreno había mantenido durante mucho tiempo una posición frontal relativamente estable. Entre 1999 y 2013, por ejemplo, las variaciones de su frente no superaron los 50 metros.
La nueva situación coincide con un proceso de adelgazamiento mucho más rápido. En las zonas cercanas al frente, la superficie del hielo llegó a perder altura a una velocidad promedio de hasta 5,5 metros por año entre 2019 y 2023, con sectores donde el descenso superó los 6,5 metros anuales.

El hielo también comenzó a moverse más rápido
El estudio encontró otro cambio relevante: el hielo aumentó su velocidad cerca del frente del glaciar.
Los investigadores analizaron registros de movimiento obtenidos entre 2015 y 2023 y detectaron que las zonas más cercanas al frente comenzaron a acelerarse después de 2018-2019. Entre 2021 y 2023, la velocidad superficial en uno de los puntos próximos al frente llegó a casi 900 metros por año.
Para los científicos, esta aceleración está relacionada con el adelgazamiento del hielo y con los cambios en las fuerzas que mantienen estabilizado al glaciar.
La investigación señala que, al perder espesor, disminuye la presión que mantiene al hielo apoyado sobre el lecho. Al mismo tiempo, el retroceso puede reducir el efecto de contención que ejercen determinadas estructuras del fondo del lago.
Este proceso puede favorecer un mayor movimiento del hielo hacia el lago y, posteriormente, aumentar la pérdida de masa mediante desprendimientos.
Una formación rocosa debajo del hielo mantiene estable al glaciar
Uno de los aportes centrales de la investigación fue la reconstrucción del relieve que se encuentra debajo del Perito Moreno.
Para hacerlo, los científicos realizaron en marzo de 2022 un relevamiento con un radar de penetración terrestre instalado en un helicóptero. En total, recorrieron unos 120 kilómetros sobre el glaciar. También realizaron mediciones de profundidad en el Canal de los Témpanos durante 2023.
Los datos permitieron identificar una cresta rocosa subglacial que se extiende desde la Península de Magallanes y funciona como un punto de apoyo para el hielo.
Según el estudio, esta formación ayudó a mantener estable al frente del Perito Moreno durante años. También se identificó una morrena submarina en el Canal de los Témpanos, asociada a posiciones máximas alcanzadas por el glaciar en 2003-2004 y 2011-2012.
Esta estructura funciona como una especie de umbral en el fondo del lago y limita el intercambio de agua cerca del frente del glaciar, lo que reduce el derretimiento bajo el agua.
Qué puede pasar si el glaciar pierde ese punto de apoyo
Los investigadores desarrollaron un modelo conceptual para analizar posibles etapas futuras de retroceso. No se trata de una predicción exacta de cuándo ocurrirá cada etapa, sino de una simulación basada en las tasas de adelgazamiento observadas entre 2019 y 2023.
El escenario más preocupante aparece si el frente retrocede lo suficiente como para desprenderse de la cresta rocosa que actualmente lo estabiliza. En ese caso, una mayor parte del hielo podría quedar en condiciones cercanas a la flotación.
Esto podría generar un círculo de retroalimentación: menos apoyo del lecho, mayor velocidad del hielo, más adelgazamiento y un aumento de los desprendimientos provocados por la flotación.
El modelo plantea que este proceso podría favorecer un retroceso de gran escala, especialmente porque detrás de la posición actual existe una zona profunda del lecho glaciar. Sin embargo, los autores aclaran que el comportamiento futuro dependerá también de factores que el modelo simplificado no incorpora, como los cambios en las precipitaciones, la acumulación de nieve y el balance de masa superficial.
Por eso, el estudio no establece que el Perito Moreno vaya a desaparecer ni fija una fecha para un eventual colapso. Su principal conclusión es que el glaciar, considerado durante mucho tiempo relativamente estable frente a otros de la Patagonia, ya muestra señales de una transformación dinámica y se encuentra en un equilibrio mucho más frágil de lo que se suponía.
















