

Brasil avanza en la adquisición de 20 aviones de combate Gripen adicionales fabricados por la empresa sueca Saab, según anunció el ministro de Defensa de Suecia, Pål Jonson, el 4 de junio de 2026 en Estocolmo.
La novedad surgió tras la firma de una declaración de intenciones entre los ministros de Defensa de ambos países, José Múcio y Jonson, en el marco de una conferencia de prensa en conjunto.
Qué implica la compra para el poderío militar de Brasil
Brasil ya recibió los 36 Gripen E/F incluidos en el contrato original de 2014, valuado en 4.500 millones de dólares. Con los 20 nuevos cazas, la Fuerza Aérea Brasileña podría alcanzar una flota de 56 aviones de última generación.
Los nuevos aviones serían fabricados en Brasil, lo que implicaría una expansión de la capacidad productiva local, desarrollada en conjunto por Embraer y Saab.

No obstante, el ministro sueco evitó confirmar montos y plazos. Indicó que las negociaciones deberán desarrollarse directamente entre el Gobierno brasileño y Saab.
Un contexto regional que suma presión
Colombia también avanza en la adquisición del Gripen E/F, tras la carta de intención firmada por el gobierno de Gustavo Petro. En este contexto, Brasil consolida su liderazgo en defensa aérea dentro de América Latina.
La declaración de intenciones también contempla la creación de un centro de innovación dedicado al desarrollo, evaluación y mantenimiento de nuevos sistemas para los aviones Gripen.
En este sentido, el acuerdo no solo amplía la flota: refuerza la alianza tecnológica entre Brasil y Suecia en el largo plazo.
El Gripen E/F es un caza supersónico multirrol de cuarta generación avanzada, con capacidad para operar en combate aéreo, ataque a tierra y reconocimiento.
En marzo de 2026, Brasil presentó el primer F-39E Gripen ensamblado en su territorio, en una ceremonia encabezada por el presidente Lula da Silva.
Si bien aún no hay contrato firmado, la declaración conjunta marca un rumbo claro: Brasil apuesta a consolidarse como la mayor potencia aérea de la región.
Para qué sirve incorporar aviones de combate Gripen E/F
Incorporar aviones de combate Gripen E/F puede aportar a un país como Brasil una mejora significativa en su capacidad de defensa aérea y disuasión.
Estos cazas de generación avanzada están diseñados para operar en entornos modernos altamente exigentes, con:
- Radares de última tecnología.
- Sensores integrados.
- Capacidad de combate en red.
Esto permite detectar amenazas a mayor distancia, reaccionar más rápido y coordinar operaciones con otras plataformas (aéreas, terrestres o navales), fortaleciendo la protección del espacio aéreo nacional frente a incursiones o conflictos potenciales.
Además, el Gripen E/F se destaca por su eficiencia operativa y costos relativamente bajos en comparación con otros cazas de características similares. Esto significa que un país puede mantener una flota moderna sin comprometer su presupuesto de defensa.
Su diseño también permite operar desde pistas cortas o bases dispersas, lo que aumenta la resiliencia en caso de conflicto y reduce la dependencia de grandes bases aéreas vulnerables.
Tener capacidades aéreas modernas no solo sirve para la defensa, sino también para misiones de vigilancia, control del espacio soberano, respuesta a emergencias y participación en operaciones conjuntas, aumentando la relevancia y autonomía estratégica del país en el escenario global.


















