

Después de casi nueve meses sin actividad, una de las plantas lácteas más emblemáticas de la provincia de Buenos Aires se prepara para volver a operar.
La histórica fábrica de Suipacha iniciará una nueva etapa productiva tras una decisión judicial que habilitó el alquiler de sus instalaciones a un nuevo operador privado.
La medida representa una bocanada de aire para una empresa con más de siete décadas de historia, cuya caída había generado preocupación entre trabajadores, productores y vecinos de la región.
La Justicia autorizó la reapertura de la planta
La reactivación fue posible gracias a una resolución del Juzgado Civil y Comercial de Mercedes, que permitió ceder en alquiler el complejo industrial junto con sus equipos y activos comerciales.
El acuerdo incluye el uso de las instalaciones fabriles, la maquinaria productiva y las marcas asociadas a la compañía, lo que permitirá poner nuevamente en marcha una estructura que permanecía detenida desde la declaración de quiebra.
La operación estará a cargo de una nueva firma liderada por un empresario con amplia trayectoria en la industria láctea, quien asumirá el desafío de recuperar la actividad productiva y devolverle competitividad a la planta.

Una crisis que terminó en quiebra
El cierre de la empresa fue el desenlace de un largo proceso de deterioro financiero. Durante los últimos años, la compañía acumuló importantes compromisos económicos que se volvieron imposibles de sostener.
La situación se agravó con millonarias obligaciones impagas, reclamos laborales y el fracaso de los intentos de reestructuración. Finalmente, la Justicia decretó la quiebra a fines de 2025, poniendo fin a una extensa trayectoria industrial que había sido símbolo de la producción láctea bonaerense.
¿Qué sucederá con los empleados?
La reincorporación de personal será gradual. En una primera instancia volverán a trabajar entre 25 y 30 empleados, aunque el objetivo es aumentar progresivamente la dotación a medida que crezca el nivel de actividad.
En sus mejores años, la planta llegó a emplear a cerca de 140 trabajadores y se convirtió en uno de los motores económicos más importantes de Suipacha.
¿Cómo será el regreso a la actividad?
La nueva etapa comenzará con tareas de acondicionamiento y puesta a punto de las instalaciones. Paralelamente, avanzarán las gestiones administrativas necesarias para obtener las habilitaciones correspondientes.
El esquema inicial contempla una producción moderada respecto de la capacidad histórica de la planta. En una primera fase, se procesarán alrededor de 50.000 litros diarios de leche.
Las líneas de elaboración estarán enfocadas en tres segmentos considerados prioritarios:
- Leche entera en envases de larga duración.
- Yogures.
- Leche en polvo.
La producción de quesos, uno de los productos más identificados con la historia de la fábrica, quedará reservada para una etapa posterior, una vez consolidada la recuperación económica.












