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A pocos kilómetros de San Antonio de Areco se encuentra un pequeño poblado de ambiente rural que conserva parte de su historia ferroviaria y ofrece un paisaje ideal para quienes buscan alejarse del ritmo de las grandes ciudades.

Se trata de Vagues, un pueblo de apenas unos 90 habitantes, ubicado a unos 7 kilómetros del centro de San Antonio de Areco. Sus caminos rurales, el paisaje de campo y la tranquilidad que rodea a las antiguas vías del tren lo convierten en un destino para recorrer sin apuro.

Vagues, un pequeño pueblo con historia

El nombre del poblado está relacionado con un capitán de Blandengues de origen francés, cuyo apellido original era Baghés. El militar tuvo participación en las guerras que se desarrollaron en las fronteras contra los pueblos originarios.

Uno de los principales puntos de su historia es la antigua estación ferroviaria. En 1894 se inauguró la estación Vagues del Ferrocarril Central Argentino, que conectaba los trenes provenientes de Luján con los que llegaban desde Retiro y cuyo ramal se extendía hasta Pergamino, actualmente perteneciente a la línea Mitre.

El servicio ferroviario funcionó durante casi un siglo, hasta que dejó de operar en 1992. Hoy, la antigua estación funciona como Centro de Interpretación Ferroviaria, donde se puede conocer parte de la historia del ferrocarril a través de objetos, testimonios y elementos de época.

Vagues, San Antonio de Areco.Turismo en San Antonio de Areco.

Los Vagones de Areco: hospedarse dentro de un tren

Para quienes quieran vivir una experiencia diferente, Vagues también permite alojarse en antiguos vagones de tren restaurados. Los Vagones de Areco es un hotel boutique rural ubicado a unos 15 kilómetros de San Antonio de Areco, donde los vagones fueron acondicionados como habitaciones y combinan elementos de época con comodidades modernas.

El lugar busca conservar la esencia ferroviaria y ofrecer una estadía en contacto con la naturaleza. Cada espacio fue pensado para mantener el carácter histórico de los vagones, mientras que el entorno rural invita al descanso.

El predio también cuenta con distintos objetos y detalles vinculados con el pasado: bancos antiguos, un campanario con cinco campanas alemanas y otras piezas históricas. Además, el hotel posee un museo con antigüedades relacionadas con diferentes momentos de la historia argentina.

La propuesta permite así extender el recorrido por Vagues y San Antonio de Areco con una alternativa de alojamiento que mantiene el espíritu de un pueblo marcado por el ferrocarril.

Los Vagones de Areco, San Antonio de Areco.Los Vagones de Areco.

Qué hacer en Vagues, el pueblo de Buenos Aires

Además de su patrimonio ferroviario, Vagues conserva el espíritu de un pequeño pueblo de campo. Cuenta con opciones de hotelería, restaurante y comercios dedicados a la venta de antigüedades.

El Centro de Interpretación Ferroviaria también funciona como espacio para distintas actividades culturales durante el año, con espectáculos de música, danza y propuestas vinculadas al arte.

Para quienes visitan el pueblo, una de las mejores opciones es simplemente recorrer sus calles y caminos a pie o en bicicleta, disfrutar de unos mates y contemplar el paisaje rural junto a las antiguas vías del tren.

Vagues, San Antonio de Areco.Turismo en San Antonio de Areco.

Vagues también tiene su propia celebración patronal: cada 14 de julio, el pueblo festeja el día de San Camilo de Lelis, una jornada en la que la pequeña localidad se reúne para celebrar sus tradiciones.

Con su antigua estación, sus caminos rurales y la posibilidad de dormir en vagones restaurados, Vagues conserva una identidad propia que permite conocer una parte de la historia ferroviaria y rural de la provincia de Buenos Aires.