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La doble nacionalidad, también conocida como doble ciudadanía, es una condición legal que le permite a una persona ser ciudadana de dos países simultáneamente. Obtener este beneficio conlleva cumplir con una serie de obligaciones específicas para no perder el documento.
A escala global, la obtención de este trámite está en discusión. Algunos países han flexibilizado sus normas en las últimas décadas, reconociendo que la movilidad internacional y los vínculos familiares trascienden fronteras. Otros, en cambio, han optado por modelos más restrictivos.
En 2025, varios países europeos endurecieron los criterios para la obtención de la ciudadanía por medio de su ascendencia, lo que afectó a numerosos argentinos que aspiraban emigrar al Viejo Continente.
Asimismo, también implementaron modificaciones significativas para acceder a los pasaportes dorados, un documento que permite a los extranjeros obtener un pasaporte de otra nación a cambio de desembolsar dinero allí, generalmente como donación o como inversión para los negocios de dicho país. A continuación, todo lo que tenés que saber.
Estas políticas marcan un cambio de paradigma: la ciudadanía ya no será simplemente heredada, sino que deberá ser respaldada con acciones y vínculos concretos. La Unión Europea, en su conjunto, parece así avanzar hacia un modelo más restrictivo, donde la nacionalidad se entiende como una relación viva con el Estado y no como un legado distante.
¿Cuáles son las ventajas y desventajas de la doble nacionalidad?
La doble ciudadanía facilita mantener vínculos familiares, laborales y patrimoniales en más de un país. También abre las puertas a nuevas opciones educativas para sus hijos.
Dependiendo del pasaporte, puede facilitar además los viajes sin visa o incluso la posibilidad de comprar propiedades o iniciar un negocio en el extranjero.
Del otro lado de la balanza, tener doble nacionalidad puede implicar doble imposición fiscal, es decir, pagas impuestos por los mismos ingresos en dos países, incluso después de mudarse al extranjero.
Hay otros riesgos importantes. Italia, por ejemplo, propuso cobrar a los italianos que viven en el extranjero una tarifa anual de 2.000 euros para acceder a la asistencia sanitaria del país.

Doble ciudadanía: estos países endurecieron sus requisitos en 2025
Italia
El país emitió el Decreto Tajani, norma que restringió el acceso a la ciudadanía por descendencia (ius sanguinis). Actualmente solo hijos y nietos pueden iniciar el trámite desde el exterior. Por su parte, los bisnietos y generaciones posteriores quedaron excluidos.
De todas formas, el Tribunal Constitucional de Italia definirá si revierte dicho decreto en marzo próximo. También se impuso una tasa obligatoria de 600 euros para cualquier gestión y los consulados limitaron turnos y suspendieron trámites en curso.
Portugal
Portugal aprobó una serie de textos vinculados ley de nacionalidad y residencia, que hacen más difíciles y restrictivos los criterios para obtener la nacionalidad y residencia portuguesa.
Entre los cambios, propuso aumentar el tiempo de residencia de 5 a 10 años para muchos extranjeros. Sin embargo, el Tribunal Constitucional declaró inconstitucionales varias de estas medidas y devolvió la ley para su revisión.
Polonia y Suecia
Recientemente, Polonia se ha propuesto aumentar el requisito de residencia de 3 a 8 años para ciertos procesos migratorios, como la residencia permanente, aunque las normas actuales establecen 5 años para la residencia permanente y de larga duración UE. Por su parte, Suecia también anunció su intención de ampliar su requisito de residencia de cinco a siete años.

Pasaportes dorados en la mira
Distintos países del mundo permiten comprar la nacionalidad: desde naciones europeas hasta caribeñas e incluso asiáticas permiten a los extranjeros adquirir su pasaporte por distintos valores.
Denominados "pasaportes dorados", estos documentos no requieren residir en el país, ni exigentes requisitos, ni tener algún vínculo familiar en el árbol genealógico y ofrecen todos los beneficios que tiene un ciudadano natural.
Comprar la nacionalidad de un país es una práctica totalmente legal y sólo requiere dinero para invertir por ejemplo en el sector inmobiliario o en un programa gubernamental.
No obstante, algunas autoridades europeas avanzaron en frenar este programa, con el argumento de reducir la ciudadanía a una transacción comercial.
Malta, que introdujo este programa para atraer inversiones, lo abolió luego de ser declarado ilegal y clausurado por el Tribunal de Justicia de la Unión Europea en 2025, que dictaminó que vender la ciudadanía es contrario a los principios de la UE y exige un vínculo genuino con el país
Chipre y Bulgaria ya lo habían hecho, mientras que España puso fin a su esquema de “visados dorados” el mismo año, tal como hicieron otros países como Irlanda y el Reino Unido.
















