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La clave para cuidar el cabello después del lavado no está solo en el shampoo o el acondicionador que se utiliza, sino también en la forma de secarlo.

Aunque muchas personas tienen la costumbre de frotarse la cabeza con una toalla apenas salen de la ducha, especialistas advierten que este hábito puede dañar la fibra del pelo.

El cabello mojado es mucho más vulnerable que cuando está seco, por lo que cualquier movimiento brusco puede afectar su estructura. Por eso, los expertos recomiendan reemplazar el clásico frotado por técnicas más suaves que permitan retirar el exceso de agua sin maltratar.

¿Por qué no hay que frotarse el pelo con la toalla después de bañarse?

Frotar el cabello con una toalla genera una fuerte fricción entre las fibras de la tela y la cutícula del pelo, que es la capa externa encargada de proteger cada hebra. Cuando esa cutícula se desgasta o se levanta, el cabello pierde hidratación, se vuelve áspero y aparece el frizz.

Además, el pelo mojado tiene una elasticidad mayor, lo que significa que se estira con facilidad. Si se lo frota de forma enérgica, aumenta considerablemente el riesgo de que se quiebre o se formen puntas abiertas.

Los especialistas también señalan que este hábito puede provocar:

  • Mayor caída por rotura del cabello.
  • Aparición de nudos difíciles de desenredar.
  • Pérdida del brillo natural.
  • Cabello más seco y con aspecto opaco.
  • Más frizz, especialmente en pelos ondulados, rizados o con tratamientos químicos.

Aunque el daño no siempre se nota de inmediato, repetir este gesto todos los días puede deteriorar progresivamente la salud del cabello.

Por qué nunca hay que frotarse el pelo con la toalla después de bañarse: el error que provoca frizz, quiebre y daño capilar. Fuente: Shutterstock
Por qué nunca hay que frotarse el pelo con la toalla después de bañarse: el error que provoca frizz, quiebre y daño capilar. Fuente: Shutterstock

La mejor forma de secar el cabello sin dañarlo, según los especialistas

Para eliminar el exceso de agua sin perjudicar la fibra capilar, los expertos aconsejan presionar suavemente el cabello con una toalla en lugar de frotarlo. De esta manera, la tela absorbe la humedad sin generar fricción innecesaria.

Otra recomendación muy utilizada es envolver el pelo durante algunos minutos con una toalla de microfibra o una remera de algodón limpia. Estos materiales absorben bien el agua y resultan mucho más delicados que las toallas tradicionales, reduciendo el frizz y el quiebre.

Si luego se utiliza secador, conviene hacerlo a temperatura media o baja y mantener cierta distancia del cabello para evitar el exceso de calor. También puede aplicarse un protector térmico antes del secado para disminuir el impacto de las altas temperaturas.

Los errores más comunes después de lavarse el pelo que pueden arruinarlo

Además de frotar el cabello con la toalla, existen otras costumbres que los especialistas desaconsejan porque favorecen el deterioro de la fibra capilar.

Entre los errores más frecuentes se encuentran:

  • Cepillar el pelo con fuerza cuando todavía está muy mojado.
  • Dormir con el cabello completamente húmedo.
  • Utilizar el secador a máxima temperatura de manera constante.
  • Atar el cabello con mucha tensión mientras aún está mojado.
  • Aplicar calor sin usar un protector térmico.