

La pava de acero inoxidable es un elemento infaltable en muchas cocinas de Argentina, especialmente para preparar el agua del mate. Sin embargo, el uso diario puede hacer que pierda su brillo original y acumule manchas en la parte exterior.
Para recuperar su aspecto sin utilizar vinagre ni limón, existe un método simple que utiliza bicarbonato de sodio y agua. Esta combinación permite limpiar la superficie exterior de acero inoxidable y devolverle parte de su brillo original en pocos minutos.
Cómo limpiar la pava de acero inoxidable para que vuelva a brillar
El primer paso es preparar una pasta con un par de cucharadas de bicarbonato de sodio y una pequeña cantidad de agua. La mezcla debe tener una consistencia espesa para poder aplicarla sobre la superficie.

Luego, con una esponja suave que no raye, hay que distribuir la pasta por toda la parte exterior de la pava, especialmente en las zonas donde se acumularon manchas o restos de grasa.
Para evitar marcas, se recomienda frotar suavemente siguiendo la dirección del veteado natural del acero inoxidable.
El paso final para dejar la pava como nueva
Una vez terminada la limpieza, se debe retirar el bicarbonato con un paño húmedo y secar inmediatamente la superficie con un trapo limpio y seco.

Este último paso ayuda a evitar marcas de agua y permite recuperar el brillo del acero. Así, en pocos minutos, la pava puede volver a lucir limpia y renovada, sin necesidad de utilizar productos abrasivos.















