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Aunque no se vean desde afuera, en distintas zonas del motor pueden formarse depósitos a medida que el vehículo suma kilómetros. Su aparición depende de diferentes factores, entre ellos las características del combustible, el diseño del motor y las condiciones en las que funciona. Por eso, estos residuos son uno de los aspectos que se estudian cuando se analiza cómo conservar el desempeño del sistema de combustible.

El informe “Deposits in Gasoline Engines – A Literature Review” publicado por SAE International, una organización que desarrolla estándares y documentos técnicos para la industria de la movilidad, divide en tres grandes grupos los depósitos en motores nafteros según el lugar donde aparecen: sistema de combustible, sistema de admisión y cámara de combustión. El mismo trabajo señala que estos residuos pueden perjudicar la economía de combustible, la potencia, las emisiones y la conducción, aunque tanto su formación como sus efectos dependen de múltiples variables.

Inyectores y válvulas: dos zonas donde pueden aparecer depósitos

Precisamente sobre esas partes críticas pone el foco Shell V-Power Nafta grado 3. De acuerdo con la información técnica de la marca, fue especialmente diseñada para limpiar el 100% de las partes críticas del motor desde el primer tanque y proteger de la acumulación de depósitos que reducen el desempeño en componentes clave del sistema de combustible, como las válvulas de admisión y los inyectores.

Estos últimos tienen especial relevancia al hablar de depósitos. La revisión sobre motores nafteros identifica a los dispositivos encargados de dosificar el combustible como una de las áreas de interés dentro del sistema. También explica que la formación de residuos es un proceso complejo y que puede variar de acuerdo con las propiedades del combustible y con el diseño y funcionamiento del propio motor.

La limpieza tampoco debe entenderse como un beneficio idéntico para todos los vehículos. Shell señala que realizó pruebas estándar de la industria y ensayos propios para demostrar la limpieza y recuperación del desempeño, pero aclara expresamente que los efectos y beneficios reales pueden variar según el tipo, la antigüedad y el estado del vehículo, además de las condiciones en las que se utiliza y el estilo de conducción.

Foto: Pexels, modificada con IA por El Cronista.
Foto: Pexels, modificada con IA por El Cronista.Shell

Qué características tiene Shell V-Power Nafta

Además de actuar sobre la acumulación de depósitos, Shell V-Power Nafta grado 3 tiene un número de octano superior a 98 RON. La marca también indica que proporciona protección contra la corrosión y brinda más potencia y aceleración.

Este último atributo fue evaluado, según la documentación del producto, mediante pruebas estándar de la industria y ensayos propios en vehículos sensibles al octanaje. En esas evaluaciones, Shell comparó Shell V-Power Nafta de 98 RON con combustibles de menor octanaje, de 95 RON.

Esto es relevante porque no implica que cargar un combustible con un número de octano más alto genere automáticamente el mismo resultado en cualquier vehículo. Las características de cada motor siguen siendo determinantes y la propia compañía advierte que los efectos pueden variar de un auto a otro.

La formación de depósitos, entonces, no está limitada a una única pieza ni significa por sí sola que exista una falla mecánica. Inyectores, válvulas de admisión y otras superficies internas pueden estar involucrados en este fenómeno.

Frente a esto, además de respetar el mantenimiento y las especificaciones indicadas para cada vehículo, la formulación del combustible puede sumar características orientadas al cuidado de esas zonas: en el caso de Shell V-Power Nafta, la propuesta se centra en la limpieza de partes críticas, el control de depósitos y la protección contra la corrosión.

Este contenido patrocinado fue elaborado con inteligencia artificial generativa y contó con la supervisión, edición y validación de un periodista de El Cronista.