

Estados Unidos, liderado por su presidente Donald Trump, tiene entre sus filas una poderosa arma que utiliza en los ataques a Irán: se trata del avión Wild Weasel y su misil AGM-88 HARM.
¿Qué lo hace diferente? Que es capaz de apuntar directamente a las ondas de radar que emiten los sistemas antiaéreos enemigos y los persigue hasta destruirlos.
Características del misil del Wild Weasel
Este avión posee su misil letal llamado AGM-88 HARM (High-Speed Anti-Radiation Missile).
Se trata de un misil anti-irradiación de alta velocidad que es capaz de detectar radiaciones electromagnéticas que emiten los radares de defensa antiaérea y las utiliza como guía para volar directo hacia la fuente y destruirla. Es decir que el radar enemigo, al intentar proteger su territorio, atrae el ataque de este misil.

Entonces, si el sistema antiaéreo tiene un nuevo dilema:
- Si apaga el radar para no ser detectado por este misil, el avión que ataca pasa sin ser interceptado.
- Si lo deja encendido, el misil HARM lo destruye.
Las características del AGM-88 HARM:
- Tiene 4 metros de longitud.
- Pesa 360 kilogramos.
- Alcanza objetivos a más de 48 kilómetros de distancia.
Gracias a su gran velocidad de viaje de Mach 2, la posibilidad de reacción es prácticamente nula. Esto quiere decir que el avión Wild Weasel no necesita acercarse demasiado al sistema antiaéreo para destruirlo. Desde lejos puede disparar con rapidez y precisión.

Otro dato curioso es que las últimas versiones del HARM pueden recordar la última posición conocida del radar aunque se haya apagado repentinamente, lo que garantiza que el misil impactará en la coordenada.
El Wild Weasel cuenta con un sistema llamado HARM Targeting System que detecta, clasifica y prioriza automáticamente las amenazas de radar que se encuentran alrededor en tiempo real.
El piloto recibe todas las emisiones de radar enemigas, selecciona el objetivo más peligroso y dispara en segundos mientras maniobra el avión.
Teniendo en cuenta las características de este misil, la intención de Estados Unidos ante Irán es clara: silenciar todas las defensas antiaéreas posibles con estas armas poderosas.













