

Haber sido víctima de una estafa o un engaño virtual no significa que el usuario sea el único y último responsable.
Un caso reciente en La Pampa puso el tema en discusión: la Cámara de Apelaciones en lo Civil, Comercial, Laboral y de Minería de Santa Rosa confirmó una multa contra el Banco de La Pampa por no detectar operaciones sospechosas que terminaron con la sustracción de $2,8 millones de una clienta.
Por qué la Justicia sancionó al Banco de La Pampa
El caso comenzó cuando una mujer entregó su usuario y clave token a terceros, luego de seguir instrucciones telefónicas. A partir de ese acceso, se realizaron tres transferencias por un total de $2.800.000. La Justicia consideró que el banco no había implementado mecanismos adecuados para verificar la identidad de la usuaria y advertir movimientos inusuales.
Entre los puntos cuestionados estuvieron la falta de alertas ante accesos desde dispositivos o ubicaciones no habituales y la ausencia de controles suficientes frente a operaciones atípicas realizadas en un período breve. La multa administrativa, vinculada con la Ley 24.240 de Defensa del Consumidor, fue confirmada por la Cámara.
El fallo ofrece una señal importante para los usuarios: las entidades financieras tienen obligaciones de seguridad y deben contar con mecanismos para advertir movimientos inusuales. Aunque la sanción no implica por sí sola que la víctima haya recuperado el dinero, muestra que es posible reclamar cuando existen indicios de que el banco no actuó de manera adecuada.
Qué es el phishing y cómo detectar una estafa
El phishing es una modalidad de fraude digital en la que los delincuentes se hacen pasar por entidades como bancos, empresas, compradores u organismos oficiales para obtener información confidencial como contraseñas, datos bancarios y códigos de seguridad.
A través de dónde se comunican para estafarte
Los ciberdelincuentes utilizan diversos canales digitales para tomar contacto con las víctimas, imitando la estética y el lenguaje visual de las entidades oficiales. Las vías más frecuentes incluyen:
- Correos electrónicos (email phishing): mensajes que simulan ser del banco, Mercado Pago o la ARCA alertando sobre un supuesto bloqueo de cuenta o la necesidad de verificar datos con urgencia.
- Mensajería instantánea y redes sociales (smishing): chats de WhatsApp o mensajes de texto que ofrecen promociones falsas, soporte técnico inexistente o compradores en plataformas como Facebook Marketplace que solicitan datos de verificación.
- Llamadas telefónicas (vishing): contactos donde el estafador se hace pasar por un operador de un servicio técnico o de una entidad bancaria para guiar a la persona hasta un cajero o solicitarle códigos SMS.

Cuáles son las señales para detectar una estafa
Para identificar un intento de estafa antes de ingresar cualquier dato confidencial, es clave prestar atención a las siguientes señales de alerta:
- Direcciones de remitente sospechosas: el nombre que figura en el mail puede parecer legítimo, pero al revisar el dominio real después de la @ se observan letras cambiadas, guiones extra o dominios genéricos como gmail.com.
- Urgencia o amenazas en el mensaje: los delincuentes buscan generar alarma inmediata mediante frases como “su cuenta será suspendida en 24 horas” o “se detectó un acceso no autorizado”, presionando a la víctima para que actúe sin verificar.
- Enlaces falsos (URLs manipuladas): los botones o links incluidos en el mensaje dirigen a sitios web clonados que imitan el inicio de sesión oficial pero cuya dirección web (URL) no coincide exactamente con el sitio oficial del organismo.
- Solicitud de datos sensibles: ninguna entidad bancaria, empresa de servicios u organismo público solicita claves de acceso, token de seguridad, números completos de tarjeta ni códigos de verificación por WhatsApp o correo electrónico.
Paso a paso: cómo reclamar una estafa ante el banco
1. Contactar inmediatamente a la entidad financiera
Comunicarse por los canales oficiales del banco o de la billetera virtual, denunciar las operaciones desconocidas y solicitar el bloqueo de los accesos comprometidos.
Cuanto antes se informe el fraude, más rápido podrán iniciarse las gestiones para intentar frenar nuevas operaciones.
2. Presentar un reclamo formal y guardar las pruebas
Hay que registrar el reclamo ante la entidad y conservar el número de trámite.
También conviene reunir comprobantes de transferencias, resúmenes bancarios, capturas de pantalla, mensajes y correos relacionados con la estafa.
3. Hacer la denuncia penal
La víctima puede denunciar el hecho ante la fiscalía correspondiente o recurrir a la Unidad Fiscal Especializada en Ciberdelincuencia (UFECI).
Entre los datos de contacto publicados oficialmente figuran el correo denunciasufeci@mpf.gov.ar y el teléfono (011) 5071-0040. Las vías disponibles se pueden consultar en Argentina.gob.ar.
4. Reclamar ante el Banco Central si no hay solución
Si la entidad no brinda una respuesta satisfactoria, se puede recurrir al procedimiento de segunda instancia del BCRA.
En general, se requiere haber reclamado primero ante el banco y que hayan transcurrido al menos 10 días hábiles sin una solución adecuada.

















