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En 2024, un grupo de genetistas analizó el ADN de un pequeño rebaño de animales que había perdurado por más de un siglo en condiciones extremas. El rebaño se había originado cuando un granjero llamado Heurtin abandonó cinco vacas en la Isla Amsterdam, un territorio francés de 54 kilómetros cuadrados situado en el sur del Océano Índico.

Los resultados de estas investigaciones desmontaron una teoría que la ciencia daba por sentada. El estudio científico fue publicado en julio de 2024 en Molecular Biology and Evolution, liderado por el genetista Mathieu Gautier en colaboración con investigadores del INRAE y la Universidad de Lieja.

El equipo de investigación trabajó con muestras obtenidas de animales en 1992 y 2006, antes de que el último ejemplar fuera eliminado en 2010 dentro de un programa de restauración ecológica.

Ese grupo fundador se transformó en un rebaño de miles de animales.

¿Qué hallaron los científicos al examinar el ADN de las vacas de la isla remota?

El hallazgo central del estudio refuta una investigación de 2017 publicada en Scientific Reports, que sostenía que el rebaño había experimentado nanismo insular acelerado: una reducción de hasta tres cuartos de su tamaño original en poco más de un siglo.

El análisis genético no encontró ninguna señal de selección por reducción de talla. Los datos apuntan a que los fundadores ya eran pequeños al llegar y que su doble linaje les otorgó desde el inicio las herramientas biológicas para adaptarse a los vientos huracanados, el frío y la escasez de agua dulce de la Isla Amsterdam.

¿Qué hallaron los científicos al examinar el ADN de las vacas de la isla remota?
¿Qué hallaron los científicos al examinar el ADN de las vacas de la isla remota?Pixabay

La mayor parte —aproximadamente tres cuartos— provenía de razas taurinas europeas emparentadas con la Jersey actual, adaptadas históricamente a climas fríos, húmedos y ventosos. El genoma del ganado mostró dos líneas de descendencia claramente diferenciadas.

El cuarto restante correspondía a cebúes del Océano Índico, vinculados al ganado de Madagascar y Mayotte.

Esa combinación, ya presente antes de llegar a la isla, explicaría por qué cinco animales pudieron prosperar en un entorno tan hostil.

El legado genético de una raza bovina única

  • Expansión rápida: el rebaño alcanzó aproximadamente 2.000 ejemplares en 1952 y se restableció después de un colapso por enfermedades en 1988.
  • Origen mixto: ~75% de tauras europeas (tipo Jersey) más ~25% de cebú del Océano Índico.
  • Sin nanismo acelerado: no se evidencia señal genética de selección para la reducción de tamaño.
  • Ventaja de origen: la diversidad genética se encontraba presente desde los cinco fundadores.

¿Cómo lograron evitar el colapso en un rebaño de vacas a pesar de la consanguinidad?

Con un número tan reducido de fundadores, el cruzamiento entre parientes fue inevitable durante generaciones. Los investigadores calcularon niveles de consanguinidad cercanos al 30%, un límite que en la mayoría de las poblaciones animales desencadena enfermedades hereditarias y puede conducir a la extinción.

Por otro lado, el rebaño no colapsó: no se identificaron señales de acumulación de variantes genéticas perjudiciales ni de deterioro poblacional.

¿Cómo lograron evitar el colapso en un rebaño de vacas a pesar de la consanguinidad?
¿Cómo lograron evitar el colapso en un rebaño de vacas a pesar de la consanguinidad?

Lo que evitó el colapso fue la velocidad de crecimiento. El rebaño se expandió con suficiente celeridad para preservar la diversidad genética antes de que la consanguinidad pudiera afectarla.

La posibilidad de llevar a cabo este análisis se atribuye a que los investigadores conservaron muestras biológicas en las décadas previas a la erradicación —sin contar con un programa formal de preservación al momento de eliminar los últimos animales en 2010—, lo que permitió reconstruir, décadas después, la historia genética completa de un rebaño que tuvo su origen en cinco vacas en una isla remota.

Motivos por los que el rebaño fue eliminado

  • En 2019, la UNESCO declaró las Tierras y Mares Australes Franceses Patrimonio de la Humanidad
  • En 1987 se instaló un cerco y se removieron más de mil animales del sector sur
  • El ganado amenazaba especies endémicas como el albatros de Amsterdam y el árbol Phylica arborea
  • El último ejemplar fue eliminado en 2010 dentro de un plan de restauración ecológica

El ganado de la Isla Amsterdam: supervivencia y adaptación genética

El estudio sobre el ganado de la Isla Amsterdam revela que el rebaño, a pesar de la alta consanguinidad, logró sobrevivir y prosperar. La investigación también sugiere que la herencia genética de los animales les proporcionó características adaptativas que fueron cruciales para su existencia en un entorno hostil.

Los resultados del análisis genético no solo desmitifican teorías anteriores sobre el nanismo, sino que también destacan la importancia de la preservación biológica. La conservación de muestras en décadas pasadas permitió a los científicos reconstruir el legado genético de este pequeño grupo fundacional que empezó con cinco vacas, ofreciendo así una nueva perspectiva sobre el impacto de la diversidad genética en la sostenibilidad de poblaciones reducidas.