

El aumento de quienes buscan alternativas saludables para la cocina y dejan de lado las opciones tradicionales es considerable en los últimos tiempos. La milanesa es de esos platos que tienen mil recetas, pero la tendencia gastronómica del momento es la de reemplazar el pan rallado.
A la hora de empanizar es mejor elegir avena. Este cereal es clave porque con la cocción se convierte en una cobertura crujiente. Además, es un grano conocido por tener beneficios cardiovasculares y mejorar la circulación arterial.
Por qué cada vez más personas cambian el pan rallado por la avena
La avena es rica en beta-glucanos, un tipo de fibra soluble que ayuda a reducir el colesterol LDL (también conocido como el colesterol “malo”). Un menor nivel de colesterol significa un menor riesgo de sufrir enfermedades cardiovasculares.

A su vez, evita la acumulación de placas en las arterias y facilita mantenerlas limpias y flexibles. Se traduce en una mejora del flujo sanguíneo que también controla los niveles de azúcar en la sangre. Al ser fuente de antioxidantes, combaten a los radicales libres y protegen las células.
Cómo usar la avena para empanizar las milanesas
Para empanizar las milanesas con avena se suele usar la arrollada fina o la tradicional apenas procesada. Si bien la instantánea parece ser la mejor opción, queda más pastosa y menos crocante.
Para la preparación, seguir los siguientes pasos:
- Procesar la avena en una licuadora hasta que quede granulada, no excederse porque queda como harina.
- Sumarle especias como ajo, perejil, pimienta, orégano, pimentón, sal, entre otros.
- Tras pasar las milanesas por el huevo, empanizarlas en la avena con los condimentos.
- Repetir el proceso para un doble empanizado.













