En esta noticia
- Deudas: ¿por qué el monto no debería ser el único criterio para decidir?
- ¿Cuál es el mejor orden para pagar deudas?
- ¿Qué método conviene usar para saldar deudas: avalancha o bola de nieve?
- Un ejemplo simple: la deuda más grande no siempre es la más cara
- ¿Cuándo puede convenir apartarse de la regla general?
- Errores comunes al intentar salir del endeudamiento
- ¿Qué hacer si los ingresos no alcanzan para pagar todo?
- Qué conviene recordar antes de decidir el orden para pagar deudas
Tener varias deudas al mismo tiempo es una situación cada vez más frecuente entre los hogares argentinos. Tarjetas de crédito, préstamos personales, cuotas de un crédito prendario o hipotecario, servicios, impuestos y financiamiento de billeteras virtuales pueden coexistir en un mismo presupuesto.
En ese contexto, una pregunta aparece de inmediato: ¿qué deuda conviene pagar primero cuando no alcanza para cubrir todo? La respuesta, en la mayoría de los casos, no depende del monto adeudado, sino del costo que genera mantener esa deuda impaga y de las consecuencias que puede tener el atraso.
El criterio más utilizado por especialistas en finanzas personales consiste en priorizar las obligaciones con mayor costo financiero y aquellas cuyo incumplimiento puede provocar consecuencias más graves, sin dejar de considerar la necesidad de mantener al día los servicios esenciales y las deudas que comprometen activos importantes.
Deudas: ¿por qué el monto no debería ser el único criterio para decidir?
Existe una tendencia natural a querer eliminar primero la deuda más chica porque produce una sensación rápida de avance. Sin embargo, desde el punto de vista financiero, esa estrategia no siempre minimiza el costo total.
Dos deudas pueden diferir enormemente en el dinero que generan con el paso del tiempo. Por ejemplo:
- Deuda A: $300.000 en tarjeta de crédito con un costo financiero muy elevado.
- Deuda B: préstamo personal de $1.500.000 con una tasa considerablemente menor.

Aunque la segunda deuda es cinco veces mayor, mantener impaga la primera durante algunos meses puede resultar mucho más costoso por la acumulación de intereses, punitorios y otros cargos.
En otras palabras, una deuda pequeña puede convertirse rápidamente en la más cara.
¿Cuál es el mejor orden para pagar deudas?
No existe una regla universal, pero la mayoría de los especialistas recomienda evaluar varios factores simultáneamente.
Priorizar las deudas con mayor tasa de interés
Desde un punto de vista estrictamente matemático, suele ser la estrategia más eficiente para pagar menos intereses en el tiempo.
Es el método conocido internacionalmente como “avalancha”, que consiste en:
- Pagar el mínimo exigido de todas las obligaciones.
- Destinar el dinero disponible adicional a la deuda con mayor costo.
- Una vez cancelada, concentrar ese monto en la siguiente deuda más cara.
Ventajas
- Reduce el costo financiero total.
- Permite salir antes del endeudamiento si se mantiene el plan.
Desventajas
- Puede requerir más tiempo para cancelar la primera deuda.
- Algunas personas pierden motivación porque no ven resultados rápidos.
Analizar el costo financiero total (CFT)
La tasa nominal no siempre refleja cuánto cuesta realmente una deuda.
En Argentina, el Costo Financiero Total (CFT) incorpora, además de los intereses:
- comisiones;
- seguros;
- gastos administrativos;
- otros cargos obligatorios.
Por ese motivo, dos préstamos con tasas similares pueden tener costos muy diferentes. Siempre que sea posible, conviene comparar el CFT y no únicamente la tasa informada.
Evaluar el riesgo de entrar en mora
No todas las deudas generan las mismas consecuencias cuando se dejan de pagar.

Fuente: Shutterstock
Algunas pueden derivar rápidamente en:
- intereses punitorios;
- gastos judiciales;
- inhibiciones;
- ejecuciones;
- embargos, según el tipo de obligación.
Por ejemplo, una cuota hipotecaria o un crédito prendario pueden comprometer un bien dado en garantía, mientras que otras obligaciones tienen procesos de cobro diferentes. El riesgo jurídico también forma parte del análisis.
No descuidar los servicios esenciales
Luz, gas, agua o determinados servicios indispensables para trabajar pueden merecer prioridad incluso si no son las deudas más costosas.
Su interrupción puede generar perjuicios mayores que el ahorro obtenido pagando otra obligación primero.
Considerar el impacto sobre el historial crediticio
El incumplimiento de ciertas obligaciones puede afectar el acceso a futuros créditos, refinanciaciones o tarjetas.
Quienes prevén solicitar financiamiento en el corto plazo deberían tener en cuenta este aspecto al definir prioridades.
Prestar atención a las deudas con garantía
Cuando una deuda está respaldada por un inmueble, un vehículo u otro bien, las consecuencias del incumplimiento suelen ser más relevantes que en un préstamo sin garantía.
Por eso, muchas veces estas obligaciones ocupan un lugar prioritario dentro del plan de pagos, incluso cuando su tasa no es la más alta.
¿Qué método conviene usar para saldar deudas: avalancha o bola de nieve?
Además del método avalancha, existe otra estrategia conocida como “bola de nieve”.
Consiste en cancelar primero las deudas más pequeñas, independientemente de su tasa.
Su principal ventaja es psicológica dado que cada deuda eliminada genera una sensación de progreso que ayuda a sostener el plan durante varios meses.
Sin embargo, desde una perspectiva financiera, suele implicar un costo mayor porque las obligaciones más caras continúan acumulando intereses.
En términos generales:
| Método | Prioriza | Ventaja | Desventaja |
|---|---|---|---|
| Avalancha | Mayor tasa o mayor costo | Menor costo financiero | Requiere mayor disciplina |
| Bola de nieve | Menor monto | Mayor motivación | Puede implicar pagar más intereses |
Un ejemplo simple: la deuda más grande no siempre es la más cara
Supongamos dos obligaciones.
Caso 1
- Tarjeta de crédito: deuda de $250.000.
- Costo financiero muy elevado.
Caso 2
- Préstamo personal: deuda de $1.000.000.
- Tasa considerablemente menor.
Si durante varios meses solo se paga el préstamo grande y se posterga la tarjeta, la diferencia de intereses puede hacer que la deuda pequeña aumente mucho más rápido.
El resultado puede ser paradójico: haber destinado más dinero al préstamo grande y terminar debiendo aún más en la tarjeta.
¿Cuándo puede convenir apartarse de la regla general?
Aunque reducir intereses suele ser el objetivo principal, existen situaciones en las que otra estrategia puede resultar más adecuada.
Entre ellas:
- cuando existe riesgo de perder una vivienda o un vehículo;
- cuando una deuda está próxima a iniciar acciones judiciales;
- cuando es necesario preservar un servicio esencial;
- cuando cancelar una deuda pequeña libera una cuota mensual importante;
- cuando el acreedor ofrece una quita o un plan de regularización por tiempo limitado;
- cuando una obligación afecta directamente la posibilidad de acceder a nuevo financiamiento.
La estrategia adecuada dependerá del contexto financiero de cada persona.
Errores comunes al intentar salir del endeudamiento
Pagar solo por el monto de la deuda
Una deuda grande no necesariamente es la más costosa.
Financiar una deuda con otra más cara
Utilizar una nueva línea de crédito para cubrir una obligación puede agravar el problema si el costo financiero aumenta.
Dejar de pagar completamente algunas obligaciones
Incluso cuando no es posible cancelar el total, cumplir con los pagos mínimos exigidos puede evitar intereses punitorios o acelerar procesos de mora, según el contrato.
No revisar el costo financiero
Muchos deudores comparan únicamente la cuota mensual y no el costo total del financiamiento.
No negociar con el acreedor
En algunos casos pueden existir refinanciaciones, planes de pago o reestructuraciones que reduzcan la carga financiera.
¿Qué hacer si los ingresos no alcanzan para pagar todo?
Cuando el presupuesto resulta insuficiente, los especialistas suelen recomendar seguir un proceso ordenado antes de tomar nuevas deudas.
- Elaborar un listado completo de todas las obligaciones.
- Registrar monto, tasa, CFT, cuota, vencimiento y consecuencias por mora.
- Garantizar, en la medida de lo posible, los pagos mínimos que eviten mayores penalidades.
- Destinar el excedente a la obligación prioritaria según el análisis realizado.
- Evitar asumir nuevas deudas de consumo mientras se reduce el pasivo.
- Consultar con cada acreedor la posibilidad de refinanciar antes de caer en incumplimiento prolongado.
Si la situación es crítica y las obligaciones superan ampliamente la capacidad de pago, puede ser conveniente buscar asesoramiento financiero o legal antes de tomar decisiones que comprometan aún más el patrimonio.
Qué conviene recordar antes de decidir el orden para pagar deudas
Elegir correctamente el orden para pagar deudas puede reducir significativamente el costo del endeudamiento, pero no existe una fórmula válida para todos los casos.
En términos generales, suele ser más eficiente priorizar las obligaciones con mayor costo financiero, considerar el CFT, evaluar las consecuencias de la mora y proteger las deudas vinculadas con bienes esenciales o garantías.
Al mismo tiempo, factores como el riesgo judicial, la continuidad de servicios indispensables o una oportunidad de refinanciación pueden justificar apartarse de esa regla.
La mejor estrategia será aquella que combine criterios financieros con la realidad económica de cada hogar y permita recuperar gradualmente el equilibrio sin aumentar el costo total del endeudamiento.
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