Salud cardiovacular

Cuidá tu corazón: los 5 alimentos que los cardiólogos recomiendan evitar y 3 consejos que te van a servir para comer más sano

Descubrí cómo hacer que tu dieta diaria proteja la salud de tu corazón eligiendo de forma consciente qué alimentos incluir y cuáles evitar.

En esta noticia

Cuidar la salud y el corazón empieza por la alimentación diaria. De hecho, en la actualidad no es ningún secreto que lo que comemos impacta de lleno en nuestra salud cardiovascular

Aún así, hay muchos lugares comunes. Y lo cierto es que, llenar el plato de ensaladas no es el único menú sano por adoptar. En ese sentido, el cardiólogo Josep Brugada, desde el hospital Clínic de Barcelona, recuerda que aunque la dieta mediterránea se lleva las palmas, no hay que cerrarse.

Lo importante es conocer qué alimentos pueden proteger nuestro corazón y cuáles, por el contrario, pueden convertirse en factores de riesgo para enfermedades como diabetes, hipertensión o alterar los niveles de colesterol.  

Emigrar siendo jubilado: las 11 mejores ciudades del mundo para irse a vivir si tenés 60 años y estás soltero

Descubrimiento científico: una investigación reveló que una parte de la leche puede prevenir el deterioro cognitivo que llega con el envejecimiento

Salud cardiovascular: mantené una correcta alimentación para mayor longevidad de la mano de expertos cardiólogos

Cuando se trata de cuidar nuestro corazón a través de lo que comemos, el enfoque no debería ser el de prohibir sin más. Así lo ve el doctor Josep Brugada, quien prefiere una estrategia basada en el equilibrio y el sentido común por sobre las restricciones absolutas.

La alimentación consciente es un paso hacia una mejor salud cardiovascular. (Fuente: Unsplash)

"Claro que hay que esquivar hábitos demostradamente nocivos y los excesos", señaló el especialista al medio Saber Vivir TV.  Y en esa línea, también hay ciertos alimentos que desde la medicina advierten que deben ser consumidos con moderación:

  • Carne roja: limitar su consumo y no incluirla diariamente en las comidas.
  • Nueces de California: aunque son beneficiosas por sus ácidos grasos, el consumo debe ser moderado, al igual que con cualquier otro alimento.

Un estudio científico reveló los beneficios que tiene en el bienestar emocional y el cuerpo tejer o hacer crochet

Hallazgo astronómico: una nave espacial de la NASA descubrió un dato inédito del tamaño del Sistema Solar

Pero esto no significa que nunca más vas a disfrutar de un buen asado o de un plato de mariscos. La clave está en la variedad y en no caer en la monotonía alimenticia. "Haz rotación de todos tipo de platos e introduce mucha verdura y fruta. Sentido común es lo que queremos los médicos ", remarcó Brugada.

La diversidad alimenticia es clave para una dieta balanceada. (Fuente: Unsplash)

Este enfoque se apoya en el hecho de que los conocimientos sobre nutrición están en constante evolución. Lo que ayer era mal visto, hoy puede ser considerado un pilar de la alimentación saludable.

Un buen ejemplo de esto es el aceite de oliva: criticado en el pasado por su contenido graso, hoy día es alabado por sus múltiples beneficios para la salud. En esa misma línea, las nueces son fuente de ácidos grasos beneficiosos, pero ningún alimento por sí solo constituye la solución a todos los requerimientos nutricionales.

"Tan ilógico es basar nuestra dieta únicamente en nueces como limitarla a ensaladas", concluye el cardiólogo. La moderación y la diversidad en lo que comemos son, por lo tanto, fundamentales para mantener un corazón saludable.

Salud cardiovascular: consejos de profesionales para una mejor alimentación y para cuidar el corazón

Para mantener la salud de nuestro corazón a largo plazo, es crucial limitar ciertos alimentos y prácticas que, aunque comunes en nuestro día a día, pueden ser perjudiciales si se consumen en exceso.

Los pollos asados comerciales pueden contener altas cantidades de sal y grasas. (Fuente: Unsplash)

Los cardiólogos alertan sobre varios de estos elementos, insistiendo en la facilidad con que podemos sobrepasar los límites recomendados, muchas veces autoengañándonos con la creencia de que se trata de consumos excepcionales.

Alimentos a moderar:

  • Pollos asados: aunque la carne blanca es más saludable en comparación con la roja, el pollo asado que compramos listo para consumir suele estar preparado con altas cantidades de sal, grasas saturadas y, si no es de granja ecológica, su piel podría contener toxinas.
  • Salsa de tomate comercial: a pesar de ser un acompañamiento popular para los platos de pasta, estas salsas contienen excesivas cantidades de azúcar y sal, aumentando su palatabilidad a costas de nuestra salud.
  • Papas fritas: alertados por médicos de la Universidad de Harvard, es importante reconocer que las papas, especialmente cuando se consumen fritas, pueden elevar los niveles de azúcar en sangre y contribuir al riesgo de diabetes e hipertensión.
  • Margarina: cargada de aditivos y grasas saturadas, fue señalada en estudios que buscaban explicar la mayor incidencia de infartos en poblaciones nórdicas comparadas con las mediterráneas. Aunque la manteca también fue criticada, recientes investigaciones la han revalorizado.
  • Sal: el exceso de sal en nuestra dieta proviene mayormente de alimentos procesados y de restaurantes. Es vital intentar reducir el consumo adicional, tanto en la cocción como con el uso del salero en la mesa.

Tres consejos útiles para comer más sano

Para acompañar los cambios en nuestra dieta y asegurarnos de que realmente estamos cuidando nuestro corazón, hay ciertos consejos prácticos que pueden marcar la diferencia.

La sal es el enemigo silencioso de un corazón saludable. (Fuente: Unsplash)
  1. Involucramiento familiar: ante la realidad de que hoy en día no siempre hay alguien dedicado exclusivamente a la preparación de comidas en casa, es fundamental que todos los miembros de la familia colaboren.Esto promueve una mayor conciencia sobre la importancia de una alimentación balanceada.
  2. Reivindicar un menú saludable: debe ser variado, incluir productos frescos, pescado al menos un par de veces por semana, y abundancia de frutas y verduras.Este enfoque no solo beneficia nuestra salud física, sino que también fomenta una mayor conciencia alimentaria en las escuelas y hogares.
  3. La importancia de la interacción social: comer debe ser una experiencia placentera, compartida en buena compañía y sin prisas.El estrés y la rapidez con la que a menudo consumimos nuestros alimentos son tan perjudiciales para el corazón como una mala dieta.
Temas relacionados
Más noticias de alimentación saludable
Noticias de tu interés

Compartí tus comentarios

¿Querés dejar tu opinión? Registrate para comentar este artículo.